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| Un punto que sirve para consolidar la levantada |
Por
MAURICIO BUSTOS
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| Medina intenta pasar entre Anaut
y Cespedes. San Carlos rescató un punto ante Deportivo
Merlo que sirve para afianzar la levantada futbolística
que viene experimentando. |
San Carlos pudo rescatar un importante punto como
local ante Deportivo Merlo en un partido que quedará en el recuerdo
de todos sus simpatizantes, no por lo vistoso del juego, sino por
que fue el último que Alejandro Vallejos jugó para la Villa, ya
que su nuevo trabajo en el Banco Provincia de Buenos Aires le impide
concurrir a los entrenamientos.
Muchos condimentos especiales rodeaban el choque de ayer. Más allá
de lo movilizado que estaba el plantel por el retiro de uno de los
verdaderos históricos de la Villa, en conjunto a enfrentar era nada
más ni nada menos que Deportivo Merlo, escuadra que está luchando
palmo a palmo con el cele por escaparle a la promoción. Es por ello
que la premisa que se impusieron jugadores y cuerpo técnico antes
de salir al campo de juego fue no perder, máxime sabiendo el estigma
que ya a esta altura representa para el plantel de San Carlos jugar
en el Genacio Salice.
Y fue así que desde que Eduardo Gutiérrez dio la orden para el inicio
de las acciones, San Carlos buscó consolidar primero la fortaleza
en su propio terreno, para luego plantar algún mojón en campo adversario.
Como un verdadero partido de ajedrez, el local distribuyó sus piezas
en su propio rectángulo, cerró los caminos que el ex Cambaceres
Manzini amenazaba construir por el sector derecho y se dispuso a
jugar el partido -con la pelota viajando constantemente por el aire-
que más le molestaba al conjunto visitante.
Y esto no hizo más que transformar el campo de juego en un verdadero
pinball gigante y entonces, de no ser por alguna pelota que rebotaba
mal y descolocaba al mejor parado, las acciones de gol pasaron a
cotizar demasiado alto como para que cualquiera de las dos escuadras
intentara monopolizarlas.
Ya en la segunda etapa las cosas variaron un poco porque la Villa
entró con mayor asiduidad en contacto con el balón y se dispuso
a buscar sorprender a su rival en forma continua. Así, se perdió
el gol Turco sobre los nueve minutos y otro tanto Gualtieri en el
minuto trece.
Pero cuando nada hacía presuponer que la visita lograría sorprender,
Manzini metió el zarpazo devolviendo en forma rasante un centro
por derecha, y entre Bravo, Méineque y Brossi (a quien el árbitro
le dio en definitiva el gol) la empujaron al fondo del arco.
La noche parecía caer nuevamente sobre el presente localista del
celeste, pero allí se prendió la luz de Merlo, no el rival de la
Villa, sino de Jorge Merlo el volante que minutos antes había ingresado
por Giménez y entonces el alma volvió al cuerpo de todos los hinchas
del local cuando el Negro definió en forma impecable un centro que
cayó sobre la izquierda del área chica de la visita.
De allí en más, San Carlos lo pudo haber ganado con un remate del
propio Merlo que se fue arañando el ángulo superior derecho de Giordano,
pero el empata tampoco le cayó demasiado mal al partido, ya que
como bien sabían los jugadores del celeste, lo importante era no
perder.
SIETE SIN FESTEJAR EN CASA
Ganar de local, para la Villa, parece misión imposible.
Ayer, cuando Deportivo Merlo llegó al gol, los fantasmas
revolotearon por la cabeza de cada uno de los simpatizantes que
ya se imaginaban retirándose dolidos por la derrota. Pero
Jorge Merlo acertó en la definición y todo fue menos
doloroso. Igual San Carlos, en casa, solo pudo sumar 2 unidades
de las 21 que puso en juego, dándole un porcentaje de efectividad
de solo 9,52%, lo que contrasta notablemente con el 54,16% de los
puntos obtenidos como visitante.
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