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| Un día a pura solidaridad de alumnos del Nacional |
Los alumnos del Colegio Nacional compartieron ayer una jornada de recreación con los niños y adolescentes que viven en el hogar "Esos locos bajitos" ubicado en 508 entre 10 y 11 de Ringuelet para desarrollar el taller de Prácticas Solidarias. Aunque la materia no estaba entre las tradicionales, todos se sometieron a un examen de aprendizajes diferentes en el que la nota fue: aprobado en amistad y solidaridad.
Si bien el proyecto comenzó hace poco tiempo, en el mes de octubre, y uno de los temas que se trató fueron los obstáculos que a veces se tienen para comunicarse, en cuanto los jóvenes se encontraron "lo primero que se armó fue un picadito", contó Leandro. "Esta es una muy buena experiencia, los chicos son muy abiertos y nos hicimos amigos al toque. Nunca había hecho nada concreto parecido a esto, pero me encantó venir y verlos jugar", agregó el joven de 16 años que asiste al Colegio Nacional.
Emanuel no dejó ni por un momento de jugar con su paleta, es que a partir de ayer siente que tendrá que prepararse para los partidos que junto a sus compañeros de convivencia van a poder realizar en la mesa de ping pong que les trajeron los nuevos amigos. "Queríamos armar un proyecto que surgiera de un deseo de los chicos del Hogar. Eso fue lo que nos pidieron y con pizarrones en desuso y redes que compraron los chicos con la ayuda del Centro de Estudiantes armaron la mesa que hoy pueden compartir y tanto querían", indicó María José Arias Mercader, vicedirectora del Colegio Nacional.
Los alumnos del Nacional también llevaron cuentos para leerles a los más pequeños y les organizaron distintos juegos que compartieron hasta bien entrada la tarde. "Los chicos están muy contentos de recibir esta visita, realmente la necesitaban porque a veces se sienten especiales, diferentes al resto de los niños, como al margen de la sociedad en la que viven y esto los ayuda a integrarse", dijo Lilian Bonuino de Lastra esposa de José María, director del lugar y "secretaria multiuso" como se autodefine.
Para describir la gran expectativa que les generó a los chicos la visita de los alumnos del Nacional, la gente del hogar contó que "en cuanto los chicos se enteraron de que los jóvenes pasarían la tarde con ellos, estuvieron tan felices que ordenaron y limpiaron todas las instalaciones en una hora para que la casa estuviera impecable".
"Los chicos tienen entre 5 y 21 años, están acá por cuestiones asistenciales de diferente tipo y viven a razón de seis chicos por cada una de las cuatro casas. Aquí tratamos de que encuentren un espacio afectivo familiar, pero hay historias muy duras como la de cuatro hermanitos que tienen hemofilia y aunque su madre los adora tienen que vivir con nosotros porque ella no posee los medios para cuidarlos", contó Lilián.
Justamente para conocer todas las realidades y contactarse con otras experiencias de vida en una manera comprometida fue que surgió la idea de implementar el taller solidario que ayer se llevó a la práctica. "El Colegio entiende que hay que construir la solidaridad desde el trabajo y estos 15 alumnos que tienen entre 15 y 16 años optaron por hacer algo en una tarea de pares", explicó Inés Pallavivini, docente en Trabajo Social y quien organizó el proyecto testigo.
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