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| La ciencia dio un gran paso en la búsqueda de una cura para el sida |
Científicos de distintas universidades anunciaron en
Sudáfrica que descifraron la respuesta de los genes al virus del VIH para
saber las sintomatologías del Sida en las personas afectadas y avanzar
en la búsqueda de una cura de esa enfermedad, que padecen cerca de 40
millones de personas en el mundo.
La investigación fue realizada por expertos de la universidad inglesa
de Oxford, la sudafricana KwaZulu-Natal, la estadounidense Harvard y fue
publicada en la revista Nature.
Los científicos, de acuerdo a la respuesta genética ante la presencia
del virus VIH, pudieron comprender por qué algunos individuos son asintomáticos
y sobreviven durante años, mientras que otros son rápidamente consumidos
por el Sida.
Philip Goulder, uno de los especialistas en el tratamiento del sida, consideró
que el hallazgo representa "un momento emocionante para la investigación
de enfermedades infecciosas".
Indicó que el estudio "identificó el campo de batalla genético donde se
desarrolla la lucha entre el VIH y el sistema inmune humano".
El especialista admitió la posibilidad de que el nuevo hallazgo "facilitará
el desarrollo de una vacuna, para prevenir infecciones del virus del VIH
dentro de algunos años".
Los científicos enfocaron su trabajo en moléculas conocidas como HLA (Antígenos
Leucocitarios Humanos) que forman parte del mecanismo de defensa del organismo
e identifican qué células han sido afectadas con el VIH y deben ser destruidas.
Los especialistas coincidieron en que de los tres tipos de genes existentes,
el B se desarrolló en forma más rápida que los genes A y C ante la presencia
del virus.
Goulder destacó que "los datos dan cuenta de la evolución más rápida de
la HLA-B, ante la presencia de enfermedades infecciosas, no solamente
del HIV".
El informe concluyó que el virus es capaz de mutar rápidamente y vulnerar
las defensas del sistema inmune.
Además, las variantes genéticas menos eficaces en el combate a la infección
tienden a desaparecer, mientras las otras moléculas reportan mayores posibilidades
de perpetuarse.
En los últimos años se han logrado -como se sabe- avances
muy significativos en el tratamiento del Sida. Y se llegó a convertirlo
en una enfermedad crónica pero no mortal. No se ha podido, sin
embargo, hallar la clave para una cura definitiva. El paso que se dio
ahora abriría la puerta a esa revolucionaria posibilidad.
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