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| Conmovedor ruego de un niño con cáncer al Papa: "curame" |
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EL VATICANO.- "Papa, cúrame", le rogó ayer un niño que sufre de cáncer y que visitó a Juan Pablo II en su habitación de la clínica Gemelli en Roma.
El Papa, de 84 años, quien permanece internado desde hace ocho días a causa de sufrir una crisis respiratoria, le sonrió al niño y le dio su bendición, informó a la prensa una fuente hospitalaria.
El niño, cuya edad no se informó, está siendo tratado en una sala aledaña a la suite en la que se encuentra el Pontífice. La sorpresiva visita ocurrió ayer por la mañana, cuando el secretario personal del Papa, el arzobispo Stanislaw Dziwisz, acudió a la sala de oncología para darle un rosario a los niños que allí se tratan.
Fue entonces cuando el niño se acercó a Dziwisz y le dijo que "estoy golpeando en esa puerta del Papa, pero nadie contesta".
Posteriormente, Dziwisz llevó al niño a visitar al Papa, señaló Cerbino contando los pormenores del encuentro.
SIGUE EL DEBATE
El episodio coincidió con el intenso debate sobre una posible renuncia de Juan Pablo II que ha suscitado un debate emocional entre algunos de los asesores más cercanos al Pontífice.
El cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado vaticano, sorprendió a los observadores el lunes, cuando un periodista le preguntó acerca de si el Papa consideraría la posibilidad de renunciar y el prelado respondió: "Dejemos esa hipótesis a la conciencia del Papa". "Debemos tener gran fe en el Papa", agregó. "El sabe lo que hace".
El cardenal argentino Jorge Mejía, ex compañero de clases de Juan Pablo en Roma, dijo que el Sumo Pontífice "deberá decidir cuando su estado físico sea tan grave que no pueda continuar".
Cuando el Papa fue hospitalizado, tras sufrir graves dificultades para respirar como consecuencia de una gripe, el tema de su eventual renuncia adquirió repentina importancia en las conversaciones del Vaticano, pese a los esfuerzos de la curia por disipar tales rumores. Ningún Papa ha abdicado en muchos siglos, y el frágil Pontífice de 84 años ha dicho repetidas veces que desea continuar al frente de la Iglesia Católica, incluso si es preciso desde su lecho de una clínica romana. Pero su frágil estado de salud hizo que el debate se profundizara.
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