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| Cromañón: las pérdidas por desastres sociales son más difíciles de superar |
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| Los familiares de las víctimas de
Cromañón y su dolor, puestos de manifiesto en cada marcha y
en cada expresión. |
Los duelos por la pérdida de un ser querido en
un desastre social, como el la de la discoteca República Cromañón,
son difíciles de superar y duran más que los causados por las catástrofes
naturales o por hechos individuales, explicaron especialistas.
Los desastres sociales tienen como componente la mano del hombre
-que pudo haber evitado la tragedia- y esta situación crea en el
deudo una mayor impotencia, sostuvo un especialista.
Otro precisó que "el duelo es individual" y consiste en "enfrentar
la verdadera dimensión de la pérdida" y remarcó que "el enojo o
la ira por encontrar un responsable, es algo externo y distractor
del duelo".
UNA CATASTROFE SOCIAL
El incendio de la discoteca de la zona porteña de Once, donde murieron
192 personas, la mayoría adolescentes, fue considerado como una
"catástrofe social", advirtió Silvia Alper, miembro del Centro de
Orientación y Acompañamiento en Duelo (COAD). Tras el desastre del
30 de diciembre, 185 personas acudieron al hospital de emergencias
psiquiátricas porteño Torcuato de Alvear, detalló el jefe de la
dirección de Estrés Postraumático del establecimiento, Daniel Mosca.
El psiquiatra reveló que de ese total, 158 son sobrevivientes del
incendio, 21 son familiares de éstos, y sólo seis son familiares
de los muertos. Los otros servicios de salud mental de la ciudad
recibieron víctimas del incendio casi en la misma proporción que
el hospital Alvear -centro de referencia de la especialidad del
sistema de salud porteño.
El Alvear recibió sobre todo a quienes padecían estrés postraumático
agudo y estaban en una situación crítica, detalló Mosca. "En un
un mes a un año, todavía van a aparecer más pacientes y recién allí
van a cambiar estos porcentajes, con más familiares de víctimas
mortales", agregó.
"Lo social va a influir en la respuesta -detalló- pero el enojo
y la ira por encontrar un responsable externo, no será más que un
accesorio o un distractor del duelo. Saber que su ser querido murió
en una situación de catástrofe, en la que una de las variables determinantes
fue el factor humano, es muy traumático y la impotencia y la bronca
aumentan", agregó Alper.
Las catástrofes sociales se caracterizan por ser "sucesos imprevistos,
en los que se produce un desmantelamiento social en la comunidad
y entre las causas que la ocasionan está presente el hombre", comentó.
La profesional agregó que "se trata de una experiencia aterradora
y las consecuencias son más graves que en una catástrofe natural.
El mundo se vuelve más inseguro y los duelos -en este contexto-
son más complicados".
Las consecuencias de un duelo no elaborado son múltiples: trastornos
del sueño por pesadillas y en la alimentación, distracción y descenso
en el rendimiento escolar y, por último, manifestaciones de ansiedad
tales como tics, fobias y miedos. Silvia Justo, supervisora del
equipo de niños del Centro de Asistencia y Docencia en Salud Mental
Dos, afirmó que las consecuencias de un duelo mal elaborado pueden
ser muy graves y generar "enfermedades recurrentes, como otitis
y anginas".
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