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| Otro ataque vandálico a una escuela de la región |
Esta vez robaron en el colegio Santa Ana. Se llevaron electrodomésticos de la sala de música
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| Los delincuentes rompieron vidrios
y cerraduras para ingresar a la sala de música de la Escuela
Santa Ana y robar electrodomésticos. |
La ola de ataques vandálicos a establecimientos educativos de la región se cobró ayer una nueva víctima; el colegio y jardín Santa Ana de José Hernández, cuya sala de música fue saqueada por delincuentes que aprovecharon las horas de oscuridad para llevarse costosos equipos de audio y video.
Ubicado en 27 y 511, el colegio cuenta con una matrícula que ronda el medio millar de alumnos. A pesar de las secuelas que dejó el robo -candados rotos, puertas dañadas, rejas vulneradas- las clases no fueron suspendidas. Según explicó la vicedirectora del establecimiento privado, Roxana Falchi, "esto nos va a ocasionar gastos importantes, ya que se perdió parte del material que se utiliza para dar las clases".
El balance negativo de la incursión de los ladrones en el Santa Ana incluye la sustracción de varios aparatos electrodomésticos, un televisor, equipos de audio y videocassetera. "Ingresaron por la sala de música, que es el sector del edificio ubicado al frente, y más próximo a la calle" precisó Falchi. Fuentes policiales adelantaron que "se está avanzando en las investigaciones que posibiliten determinar los autores de los robos".
"Afortunadamente los ladrones no avanzaron más, pero rompieron rejas, puertas y candados" se explicó: "habrá que reponerlo todo cuanto antes, lo que constituye un gasto que no estaba en los planes. Pero parece que nadie se salva de la inseguridad".
MENOS CLASES, MAS ROBOS
En lo que va del año, numerosos establecimientos educativos de la Ciudad -tanto públicos como privados- vieron agredido su patrimonio a partir de ataques vandálicos asociados con robos. En algunos casos, las consecuencias fueron más allá de lo que implica el perjuicio económico; hubo que suspender las clases.
El ejemplo paradigmático es el de la EGB Nº 116 de Los Hornos, ubicada en 146 entre 58 y 59, que registra una serie de cinco ataques consecutivos. Allí, 715 chicos se quedaron fuera de las aulas -y del comedor que funciona junto a ellas- por los destrozos: : cerraduras y vidrios rotos, faltante de equipos de audio, aulas utilizadas como sanitarios, desorden en biblioteca y dirección.
La escuela Nº120 "Herminia Brumana", de 17 entre 35 y 36, también sufrió hace algunos días una intrusión violenta: los desconocidos treparon a los techos, bajaron en un patio interno, cortaron los barrotes de una ventana y saquearon el buffet.
Aparentemente, hoy por hoy no existen rejas ni candados que puedan frenar a los ladrones a la hora de proteger escuelas. Por ese motivo, las comunidades educativas reclaman la colocación de alarmas, mayor vigilancia policial y en algunos casos la presencia de serenos para disuadir a los delincuentes. Según se cree, quienes incurren en este tipo de vandalismo contra escuelas serían en un alto porcentaje menores de edad.
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