
|
| Una goleada que lo pone en camino a la gran ilusión |
COMENTARIO
Por DIEGO RAIMUNDO
 |
| Estudiantes se sube a la ilusión
de la pelea por el título. Este es el festejo del cuarto
gol, el que redondeó una goleada espectacular. |
Una victoria impecable, una nueva muestra goleadora
de Mariano Pavone y subirse al sueño de la pelea grande. Todo junto
y al mismo precio. Todo eso se trajo Estudiantes de Quilmes, donde
ganó por 4 a 1 dando una nueva demostración de oficio, personalidad
y contundencia.
Chatruc y dos del Tanque Pavone fueron los argumentos ofensivos del equipo de Merlo. Un inteligente planteo y una solidaria tarea de todos sus futbolistas fueron las claves del indiscutible triunfo que alimenta la ilusión.
Los primeros minutos mostraron algo más insinuante a Estudiantes, aunque sin un dominio claro. Y el trámite del partido se hizo muy áspero, con mucha marca en la mitad de la cancha, donde los hombres de recuperación era más que los de creación, lo que les permitía imponer su oficio.
Y ninguno de los dos logró progresar con facilidad, habida cuenta de lo que sucedía en la mitad de cancha. Y para romper la paridad en el marcador y también en el juego, era necesario algo distinto. Y eso llegó a los 19, en la primera aproximación seria a los arcos de uno de los dos equipos, cuando Krupoviesa se soltó por la izquierda y metió un centro al corazón del área, donde Chatruc, libre de marcas, metió un cabezazo inapelable que se metió en el ángulo superior derecho de un Pontiroli que nada pudo hacer.
Estudiantes, que se había insinuado levemente superior, pasaba a ganar con su primer disparo al arco. Efectividad pura y aprovechamiento integral de los recursos.
Entonces, el partido entró en el terreno que más le gusta al equipo de Mostaza Merlo: achicar espacios, proteger su defensa, pelear duro en la mitad de la cancha y buscar una contra determinante.
Y ahí fue cuando apareció el temperamento de este grupo. Bastía y Braña fueron los abanderados de la lucha, Chatruc tuvo un gran despliegue al servicio de su equipo y todo Estudiantes se afirmó muy bien. Y hubo un correcto acompañamiento de Maggiolo y Pavone peleando cada pelota y exigiendo, aún sin llegadas, a la defensa quilmeña.
Y la prueba elocuente de ese buen andar pincha se graficó en que los cerveceros, que debieron rearmarse sobre la marcha por las lesiones de Sánchez y Galdames, recién inquietó a Herrera en el minuto 44, cuando Bastianini, desde lejos, lo obligó a una espectacular atajada.
GOLPE DE NOCAUT
Y si algo necesitaba Estudiantes era la aparición de su goleador. Y Pavone, dulce como nunca, la mandó a guardar en el minuto 3: centro de Krupoviesa, salida en falso de Pontiroli y tras bajarla de cabeza Maggiolo, el artillero le ganó a su marca y tocó al gol.
Era el golpe de gracia para un Quilmes sin fútbol y que fue cayendo lenta e inexorablemente en la telaraña armada por Merlo.
Los de Alfaro intentaron ir. Con más inercia que ideas. Y así no lograron preocupar nunca a una defensa albirroja que casi no tuvo otro trabajo que cabecear los intrascendentes centros que o eran de Herrera o caían en la cabeza de uno de los zagueros.
Y como para redondear otra noche impecable, a los 11, Pavone se le adelantó a un dormido Vivas para poner la cabeza y mandar la pelota suavemente contra el palo izquierdo de Pontiroli.
El partido ya estaba liquidado desde hacía varios minutos y lo que quedó fue simplemente ver cómo Quilmes chocaba una y otra vez contra su impotencia y contra el orden de Estudiantes, y cómo el Pincha edificaba una goleada que lo hace soñar cada vez más y que tuvo como datos anecdóticos el descuento de Osorio y el penal convertido por Krupoviesa tras una infracción al imparable Pavone.
|
|