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| Empiezan reuniones para un aumento de salarios |
El ministro Tomada define la agenda con industriales y sindicalistas
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| La última reunión del Consejo del
Salario, en setiembre de 2004. Trabajo vuelve a reunir a empresarios
y sindicalistas para una mejora en los haberes ante una creciente
conflictividad gremial. |
El Gobierno nacional comenzará a definir hoy con
industriales y representantes de la CGT la agenda de la reunión
del Consejo del Salario, el Empleo y la Productividad convocada
para el miércoles y que busca instrumentar un aumento en los haberes
con la incorporación de ítems no remunerativos y una ampliación
de las asignaciones familiares.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, recibirá a las 15 a los representantes
de la Unión Industrial Argentina (UIA), encabezados por su nuevo
presidente, Héctor Méndez, y tres horas más tarde será el turno
de los sindicalistas de la Confederación General del Trabajo (CGT).
Mañana, en tanto, fueron convocados otros nucleamientos empresarios,
como la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y la Cámara de la Construcción
(CRA), y de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) que conduce
Víctor De Gennaro.
La intención de Tomada es que, en las reuniones que se sucedan entre
hoy y mañana, "se plantee la posición de cada sector para poder
conformar una agenda consensuada" para la primera deliberación del
Consejo del Salario, el miércoles, indicaron voceros de la cartera
laboral.
EL RECLAMO DE LA CGT
La CGT ya ubicó la cifra de 630 pesos de salario mínimo como un
piso expectable en la discusión con los empresarios y el Gobierno,
de acuerdo a lo que anticiparon los tres co-secretarios de la central,
Hugo Moyano, Susana Rueda y José Luis Lingeri.
"Vamos a concurrir con varias propuestas e ideas. El piso que tenemos
es que el salario mínimo, vital y móvil llegue a los 630 pesos"
con la incorporación de los 150 pesos no remunerativos que se convertirían
en 180 para mantener el haber de bolsillo, había señalado Moyano.
Rueda, en tanto, agregó ayer que "sería muy importante subir el
salario mínimo" aunque sumó la necesidad de "intentar que se recupere
el salario real", en declaraciones radiales.
Los industriales indicaron que, en principio, no tienen mayores
objeciones para que se incorporen los 50 y 100 pesos no remunerativos
al salario mínimo, estiman que ese paso se producirá por etapas
y que el "esfuerzo" de los empresarios debería complementarse con
un aumento en las asignaciones familiares.
"Con la incorporación de los ítems no remunerativos y los incrementos
en las asignaciones familiares, estaríamos cerca de la canasta básica
que marca la línea de pobreza" y que ronda los 770 pesos, dijeron
en la central fabril.
El vicepresidente de la UIA, Luis Betnaza, había mostrado señales
positivas frente a la discusión salarial aunque advirtió que "la
convocatoria no debe frustrarse por una puja distributiva".
En tanto, el textil y también vicepresidente de la UIA, José Ignacio
de Mendiguren, señaló ayer que "el llamado al Consejo es un aporte
para que la política de ingresos encuentre un canal prudente de
discusión".
FRENTE A LOS CONFLICTOS
La convocatoria al Consejo, formalizada el jueves último, busca
darle un cauce a la "conflictividad gremial" -como la definió Tomada-
luego de varias semanas de protestas sectoriales en reclamo de mejorar
los ingresos y recuperar el poder adquisitivo.
Si bien el eje central estará colocada en el aumento de los haberes
mínimos, en especial, a partir de la incorporación de los ítems
no remunerativos, podrían incluirse otros elementos de política
salarial, vinculados con los mínimos no imponibles del Impuesto
a las Ganancias -la CGT propone elevar el mínimo a 3.500 pesos de
los actuales 1.835 para los solteros- y asignaciones familiares,
que repercuten en los ingresos de bolsillo.
Lo cierto, más allá de los matices que impondrán las partes, hay
acuerdo en que el salario mínimo debe ser elevado, ya que incluso
hasta el Gobierno impulsa una medida de ese tipo y aclara que este
incremento no producirá inflación.
Asimismo, desde el sector empresario estiman que la posibilidad
de un recalentamiento en los precios resulta poco probable ya que,
según adelantaron, no estarían dispuestos a trasladar esas subas
a los consumidores.
Por último, la central obrera pedirá también que se incremente de
300 a 350 pesos las sumas que perciben las personas que están desempleadas.
¿MAS TRABAJO?
En otro orden, durante el segundo trimestre del año la tasa
se desocupación se ubicaría en torno al 11,8 por ciento,
gracias a la creación de 220 mil puestos de trabajo, estimó
ayer la consultora Ecolatina.
De acuerdo con datos oficiales, el desempleo alcanza al 13 por ciento
de la población económicamente activa.
A través de su informe semanal, la entidad que fundó
Lavagna destacó que el crecimiento económico proyectado
para 2005, de al menos 7 por ciento, "permitirá que
se mantenga la tendencia a la baja de la tasa de desempleo observada
desde mediados de 2002".
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