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| La Provincia teme un efecto "dominó" sobre los salarios |
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El gobierno bonaerense afronta un escenario de conflicto salarial protagonizado por ahora por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), el gremio más combativo de los empleados públicos, pero que pronto tendería a generalizarse si se producen algunas definiciones a nivel nacional que podrían disparar las protestas.
Es que mientras la administración de Felipe Solá asegura y reafirma
que no está en condiciones de otorgar un nuevo aumento salarial,
el Gobierno nacional acaba de convocar al Consejo del Empleo, la
Productividad y el Salario Mínimo con la intención de empezar a
discutir un incremento en los sueldos. Y en ese sentido, ya hay
quienes hablan de que una definición de estas características podría
generar un "efecto dominó" en la Provincia.
Esa es por lo menos la aspiración gremial: creen que si la Nación da un aumento, el gobierno provincial se verá obligado a imitarlo. Es que, en rigor, el Ejecutivo bonaerense ha decidido acciones por imitación y una de ellas fue el incremento de las asignaciones familiares que a fines del año pasado no sólo fueron aumentadas sino que también fueron homologadas con las nacionales.
En la Provincia se sigue con atención el tema porque hasta ahora se ha negado a elevar el sueldo mínimo garantizado que está fijado en 600 pesos. Y en la negociación nacional se habla de que la CGT irá a la carga para establecer un mínimo de 650 pesos.
LA NEGOCIACION
La primera negociación de la Nación con la CGT será el martes próximo. El gobierno de Kirchner arrancará con una propuesta de llevar de 450 a 510 pesos el salario mínimo, como resultante de incorporar 60 pesos de una suma no remunerativa que había otorgado anteriormente.
Pero los sindicalistas quieren que se garantice un ingreso mínimo de 650 pesos. De cristalizarse esa propuesta, comenzarían los apuros para el gobierno de Solá.
Ocurre que la administración provincial fijó un ingreso mínimo de 600 pesos del que no quiere moverse por ahora. Y un incremento a nivel nacional seguramente incentivará los reclamos de los estatales bonaerenses.
En ese sentido, tanto la CGT regional como ATE vienen pidiendo un aumento del mínimo. En el caso de los 21 gremios estatales enrolados en la CGT, reclaman que ese ingreso garantizado se lleve a 640 pesos, mientras que ATE exige subirlo a 770 pesos.
Hasta ahora la Provincia no se ha movido de su postura y en cambio concretó propuestas alternativas: la restitución de un punto de la antigüedad que pasará al 2% desde el 1º de enero, y la vuelta del sistema del premio de 6 meses de sueldos básicos para los estatales que se jubilan con 30 años de trabajo. Pero, como se dijo, se negó a tocar el ingreso mínimo.
Esta situación generó la profundización de los paros de ATE, que ya tiene definida dos jornadas de protesta con cese de actividades. Desde la CGT por ahora no se avizoran conflictos, pero estiman que en caso de que se aumente el mínimo en Nación presionarán para que idéntica medida se adopte en la Provincia.
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