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Lunes 27 de Junio de 2005


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Hizo muy poco para evitar que Vélez grite campeón
El Pincha se despidió de la pelea

COMENTARIO
Por DIEGO RAIMUNDO

Angeleri y Somoza en el cuerpo a cuerpo. Estudiantes fue una sombra y le dejó servido el título a Vélez.

La ilusión de Estudiantes por llegar al título terminó en las manos de Vélez. Una pobrísima actuación del equipo de Merlo les permitió a los de Liniers festejar el campeonato. Muy lejos estuvo el Pincha de dar pelea, porque el Fortín necesitó ocho minutos para terminar el pleito y sólo esperó el final de Banfield-Racing para desatar la locura ante un rival rendido a sus pies. Es que con tres estocadas, entre los 18 y los 26 minutos de la primera etapa, le alcanzó al hoy nuevo campeón para liquidar el partido ante una defensa que cometió muchos errores y una línea de volantes que por momentos pareció muy desconcentrada

El Pincha arrancó con un esquema de 4-4-2 que le dio muy poco resultado en el balance final, más allá de que en el comienzo dio la sensación de ir a buscar el resultado, pero todo murió en el intento.

Había mucho en juego y así empezó el partido. Con mucha cautela, donde ambos se estudiaron al máximo. El balón sólo transitó por el medio y con pocas emociones. Y dentro de ello fue el Pincha el que tomó la iniciativa. Porque Pavone empezó a inquietar, primero con una llegada por la derecha tras ganarle a Pellegrino y ceder el centro para Maceratesi que desperdició la chance. Después enviando un centro perfecto a la cabeza de Romero que no le pudo dar de lleno y su envío se fue por arriba del travesaño.

Hasta aquí la ilusión todavía estaba en marcha aunque la sensación de que Estudiantes carecía de poder ofensivo ya empezaba a marcarse. Una vez que pasó el estudio previo, que los nervios aflojaron, fue Vélez el que sacó el máximo provecho.

La primera llegada del local fue el anuncio de lo que se venía. Una rápida corrida de Castromán y Bastía que con lo justo llegó de atrás para sacar al córner.

Y un ratito después empezó lo que en ocho minutos se transformaría en un cachetazo. Gracián envió un centro desde la derecha que Cubero se anticipó a toda la defensa Pincha para mandarla al fondo. Después Zárate aprovechó una habilitación de Gracián para quedar cara a cara con Herrera y definir con absoluta solvencia.

Estudiantes sintió y mucho el impacto y casi que no tuvo reacción. En el medio ni Bastía ni Braña se hacían del balón y tanto Pavone como Maceratesi muy poco podían hacer para entrar en juego.

Así las cosas, Vélez sin mucho esfuerzo, sólo con voluntad y orden llegó a la tercera conquista. Castromán recibió un pelotazo y ante la tardía salida de Herrera no tuvo más que dejarlo atrás y tocar suave hacia el gol.

Un tres a cero que puede haber sido abultado, pero que no se puede discutir. Porque Estudiantes apostó al solitario Pavone y el goleador poco pudo hacer.

A partir de allí el partido se hizo aburrido, con Vélez esperando que terminara la etapa y con un Estudiantes más preocupado por no recibir más goles que por buscar el descuento.

El complemento estuvo de más. Merlo ensayó rápidamente los tres cambios que no lograron transformar la historia. Porque pese a que ingresaron Maggiolo y luego Senger casi que ni se notó sus presencias. Tanto fue así que la única y clara llegada de la segunda etapa la produjo Pavone allá por los 36' con un remate de media distancia de Pavone que obligó a Sessa a una estirada, quizás la única de todo el partido.

Vélez estuvo más cerca del cuarto que Estudiantes del primero y así transcurrieron los segundos 45 minutos. Con un equipo que se limitó a esperar el final y con un Estudiantes rendido a sus pies.

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