
|
| Una tarde que combinó dolor y alegría |
|
INFORME
Por WALTER EPISCOPO
A lo largo de la historia, Estudiantes y River han jugado 11 partidos en canchas neutrales. En 4 de ellas el Pincha fue local utilizando las canchas de Gimnasia (en el '76), Independiente ('91 y '94) y Vélez ('96). La única vez que jugaron en cancha de Gimnasia pincharratas y riverplatenses fue el 11 de noviembre de 1976 por el Campeonato Metropolitano, y los millonarios se impusieron 2 a 1.
Pero a la hora de recordar un triunfo estudiantil sobre River, el 10 de junio de 1984 el equipo dirigido por Eduardo Manera se impuso 2 a 0 en 57 y 1. Y fue un partido vibrante, ya que la gran figura de la tarde fue el arquero Pincha Luis Islas que mantuvo el cero en su valla con atajadas espectaculares, pero los platenses con goles de Sergio Gurrieri a los 37 minutos del primer tiempo y Marcelo Trobbiani a los 8 minutos del complemento de penal, se quedaron con la victoria y la punta del torneo. Es que jugadas 11 fechas, Estudiantes iba primero con 19 puntos, seguido por Argentinos Juniors con 14.
Pero además, Gurrieri que había jugado un gran partido siendo el autor del primer gol y a quien le habían hecho el penal para el segundo, se retiró lesionado gravemente y debió ser operado.
EN UN GRAN MOMENTO
Corrían 25 minutos del segundo tiempo cuando el jujeño Gurrieri, que estaba haciendo un gran partido, fue a buscar una pelota y el defensor Jorge Gordillo lo trabó. El delantero Pincha cayó muy dolorido y debió ser reemplazado y al día siguiente fue operado por haber sufrido fractura en el peroné, con distensión de ligamentos, en la pierna izquierda.
La historia dice que cuatro meses después de la lesión, exactamente el domingo 14 de octubre, Gurrieri volvió al primer equipo en un partido ante Témperley donde los albirrojos ganarían 1-0 con gol del Bocha Ponce, y donde habría otro dato más... Su regreso fue en 57 y 1 donde meses atrás se había ido en camilla y donde tantas noches había soñado volver. A los 12 minutos del segundo tiempo hubo una gran ovación cuando entró por Guillermo Trama, quien justamente en aquella fatal tarde ante River lo había reemplazado cuando se fue lesionado. "Sentí mucha alegría, no veía la hora de volver" decía un emocionado Gurrieri.
|
|