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| El día después: Bronca y reclamos por la inundación en la Ciudad |
Vecinos de distintos barrios, a pesar de haber salido el sol, seguían sacando agua de sus casas
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| Alberto Michera muestra, en el interior
de su casa, la altura que alcanzó el agua en la noche del viernes.
Vive en la zona de 13 y 81, una de las tantas que se inundaron
con la última lluvia. Hay reclamos en toda la Ciudad. |
Ni el sol primaveral que ayer brilló en la Región pudo amortiguar los efectos de la tormenta del viernes por la noche. Los vecinos de distintas zonas vivieron un sábado distinto, limpiando muebles, sacando agua de sus casas y negocios y destapando desagües pluviales con sus propios medios, "para que este desastre no vuelva ocurrir ante la menor lluvia", fue la frase coincidente que se escuchó en los barrios afectados.
Para muchos vecinos, esta historia ya repetida en nuestra ciudad
ante cada tormenta no terminó ni bien la lluvia dejó de azotar la
región. Ayer durante toda la mañana y en las primeras horas de la
tarde, no cesó el trabajo para poner en condiciones sus viviendas
y también algunos comercios como panaderías, que tuvieron que mermar
la producción debido al anegamiento de sus cuadras. Y un dato increíble:
se inundó el Registro Provincial de las Personas y se perdieron
cerca de 30 mil fichas.
Hubo tres zonas muy afectadas, donde el agua ingresó a las casas y generó numerosos trastornos a sus propietarios. En City Bell, Villa Elvira y 72 entre 3 y 4 se vivieron momentos de impotencia, indignación y tristeza por lo acontecido. La bronca también era elocuente porque hubo pérdidas y en algunos casos irrecuperables.
En City Bell, sobre camino Centenario desde Güemes hasta Balcarce la desazón de los vecinos era tremenda. Elena Vizzia, consternada por lo vivido durante la noche del viernes, relató que "nunca habíamos padecido semejante desastre. Hace 30 años que vivo acá y nunca se había inundado. No sé si hicieron alguna obra que complicó todo o bien no se realiza mantenimiento de los desagües".
La vecina de la zona norte del Gran La Plata agregó además que "fue una locura, el camino parecía un río y en un par de minutos el agua comenzó a ingresar en las casas y no podíamos hacer nada. Hubo gente que le entró superando la medida de los zócalos y, en otros casos, hasta medio metro. Las autoridades municipales tienen que hacer algo, no puede ser que ante una tormenta se inunde todo, porque en esta zona la gente está destruida, muy amargada".
En la zona sur, el desborde del arroyo Maldonado volvió hacer estragos, fundamentalmente en la calle 81 de 13 a 15. Hubo varias familias que recién ayer por la tarde pudieron poner en condiciones sus casas, después de estar toda la noche limpiando y secando los muebles y colchones que se mojaron.
La familia Michera fue una de las más perjudicadas al encontrarse en uno de los sectores más bajos. "Hace dos años que vivimos acá y nunca nos imaginamos que podía pasar esto, si bien algunos vecinos nos habían adelantado que este era un barrio con problemas de inundación. Pero observar como el agua ingresaba a mi casa y no podíamos hacer nada, era desesperante. Por suerte, hubo gente que se acercó a ayudarnos y así pudimos sacar algunos muebles para que no se mojen", señalaron.
En este barrio, comentaron algunos vecinos, "el problema de las inundaciones se debe a que no se entuba el arroyo Maldonado y, entonces, es lógico que se desborde. Además, en esta zona el cauce se encuentra un metro por debajo que en barrio Monasterio y por eso se acumula toda el agua en este sector y las consecuencias ante cada tormenta son todas las casas bajo el agua".
En 72 entre 3 y 4, ayer al mediodía los vecinos aún seguían limpiando sus viviendas y comercios, secando los muebles y electrodomésticos y en algunos casos, tratando de sacar el agua de los autos que se se inundaron hasta la altura de los asientos.
Liliana Tarcitano posee un negocio y el agua ingresó de gran forma, tal es así, que tuvo 30 centímetros en toda la propiedad. "Tengo freezers que los desenchufé porque se mojaron y la verdad es que se pueden quemarse los motores. Además, tengo mi casa en el fondo y se inundaron los dormitorios, el baño, la cocina, el equipo de música, en un palabra, diríamos que no se salvó nada. Estuvimos hasta las tres de la madrugada sacando agua y ahora limpiando todos los pisos y secando las cosas que se mojaron".
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