
|
| Escobar
fue pura garra y Vargas definió el cotejo |
Los puntos individuales
más altos en Gimnasia
ANALISIS
Por CESAR VEIGA
 |
| Lucas Lobos deja en el camino a
la marca de Rodolfo Graieb. El Lobo volvió a cantar victoria
y se ilusiona. |
Típico de los goleadores. No la embocan ni en los entrenamientos,
y de pronto se destapan. Sino que lo digan los hinchas de Gimnasia,
que después de haber pasado semanas y semanas esperando al goleador,
al fin han descubierto a Gonzalo Vargas. El uruguayo que hizo tres
en Rosario y anoche aseguró la victoria frente a Lanús en un partido
especial para el Lobo, que a esa altura de la noche se encaminaba
al empate sin goles.
Frente a Lanús, "El Turbo" asustó un par de veces en el primer tiempo. Primero con un zurdazo que se le fue junto a un palo luego de una combinación con Cervera, después con una entrada para aprovechar un córner de Lobos que también sin la dirección debida. Sin bajar los brazos, como corresponde en el caso de los goleadores, en el segundo tiempo, cuando parecía imposible cambiar el empate, el oriental apareció en el área para aprovechar un error de cálculo de Bossio y gol.
Gol y victoria de Gimnasia, la que necesitaba el equipo de Troglio para ganar un partido complicadísimo, al que se le había dado la categoría de final, porque los tres puntos le permitían a los Triperos pegar un salto en la tabla de los promedios. Salto que pegaron para ubicarse precisamente por arriba de los Granates. Todo gracias a ese gol del uruguayo que llegó con la chapa de un artillero que se demoró en aparecer. Y ahora guarda, porque para los arqueros no hay nada peor que un goleador confiado.
Vargas fue el héroe de la noche en el Bosque, pero atención, que antes y después hubo jugadores que apuntalaron una sólida actuación de equipos, que permitió mantener el cero en el arco propio siempre indispensable para aspirar a dar el golpe.
Bien Jorge San Esteban, jugando sin estar en la mejor condición física pero rindiendo siempre. El más seguro del fondo, cruzando incluso muchas veces a los costados para ir en auxilio de Diego Herner y Marcelo Goux, quienes tardaron en acomodarse. Para destacar el despliegue de Matías Escobar y Esteban González, metiendo y jugando, porque los dos encontraron el modo de acompañar en ataque asegurando el traslado. E importante también el aporte de Alejandro Delorte, a quien le costó soltarse, pero cuando lo hizo desarrolló un par de maniobras para destacar. Como la jugada del gol.
También puso lo suyo Nicolás Cabrera, que no fue poco. Sobre todo en la primera parte, cuando explotó el carril derecho bien abierto, exigiendo siempre y cruzando pelotazos que nunca agarraron mal parados a Gioda y Mauricio Romero, los centrales de Lanús que cabecearon todo. Lo mismo que Carlos Navarro Montoya, el arquero que de entrada sacó al córner una pelota de gol cruzada por Graf llegando por la derecha.
Lo presionaron mucho, y le pegaron también, a Lucas Lobos, el estratega de Gimnasia que complicó mucho de entrada generando todas las jugadas de ataque, y que perdió un importante grado de participación en el trámite a medida que pasó el tiempo. Por debajo de sus posibilidades Lucas Licht, con algunos problemas para marcar y sin ninguna sorpresa cuando cruzó la mitad de la cancha. Y sin alcanzar todavía su nivel Jorge Cervera, quien hizo un par de cosas hasta que una lesión lo hizo dejar la cancha en el tramo final del primer tiempo.
|
|