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| El Nobel de la Paz contra la proliferación nuclear |
Premiaron a la Agencia de la ONU en la materia y a su titular, el egipcio El Baradei
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| Mohamed El Baradei junto a su vocera.
El egipcio y la AIEA, la organización de la ONU encargada de
evitar la proliferación de armas atómicas que encabeza, ganaron
ayer el Nobel de la Paz, cuando este año se cumplen 60 años
de Hiroshima. |
OSLO.- La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y su director, el egipcio Mohamed El Baradei, fueron galardonados ayer con el premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para detener la proliferación de armas nucleares.
El Baradei, un abogado egipcio de 63 años, dirige el AIEA desde 1997, fue reelecto en 2001 y confirmado el mes pasado para un tercer mandato pese a la oposición de Washington, en momentos de tensión por los programas nucleares de Irán y Corea del Norte.
Al anunciar el premio en Oslo, el Comité Nobel noruego dijo que distinguía a El Baradei y el AIEA "por sus esfuerzos por impedir que la energía nuclear sea utilizada con fines militares" y por hacer más seguro el uso civil de la energía atómica. "En momentos en que la amenaza de las armas nucleares crece otra vez, el Comité Nobel noruego subraya que ésta debe tratarse con la mayor cooperación internacional posible", dijo el presidente del comité, Ole Danbolt Mjoes, al anunciar el premio.
En su primera reacción tras ganar el Nobel, El Baradei dijo sentirse "extremadamente honrado" y agregó que el galardón para él y la AIEA reforzará su determinación de combatir la proliferación de armas nucleares.
En rueda de prensa en la sede de la AIEA en Viena, El Baradei dijo que se enteró cuando veía la ceremonia por televisión, porque no escuchó el mensaje telefónico dejado en su oficina en Viena por el Comité Nobel, en el que se le anunciaba la noticia.
"El premio básicamente envía un mensaje muy poderoso: sigan haciendo lo que están haciendo. Esto conlleva una responsabilidad pero también es un espaldarazo. Nos quieren dar al organismo y a mí un espaldarazo para que sigamos adelante", dijo El Baradei.
El Comité Nobel noruego dijo que la AIEA y El Baradei se impusieron a otros 198 candidatos a ganar el premio, que incluye una recompensa de 1,3 millones de dólares.
El Baradei, electo por tercera vez el mes pasado para dirigir a la AIEA, debió enfrentar la oposición de Washington a su confirmación por otro período, sobre todo por la visión de Estados Unidos de que fue demasiado condescendiente con Irán. La AIEA se negó a declarar a Irán en violación del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) tras descubrir actividades atómicas prohibidas no declaradas por Teherán, lo cual bloqueó, por más de dos años, un intento de Washington de enviar el caso iraní ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que pude sancionar a Irán.
El Baradei tampoco avaló las denuncias de Washington de que Irán
buscaba dotarse de armas nucleares y de que el gobierno del ex presidente
iraquí Saddam Hussein tenía un programa atómico con el mismo fin,
dos afirmaciones aún no probadas, pese a las crecientes sospechas
sobre Irán.
El Comité Nobel ya dio tres premios Nobel de la Paz a activistas antiproliferación nuclear en otros tres años en los que se cumplían aniversarios de los lanzamientos de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, en Japón, en 1945. Al cumplirse 50 años, en 1995, el premio fue para el británico Joseph Rotblat y su grupo Pugwash. En 1985 fue para La Asociación Internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear y en 1975 fue dado al científico nuclear ruso Andrei Sakharov. Además de El Baradei y estos cuatro casos, el Nobel de la Paz fue otorgado en otras tres ocasiones a personas destacadas por su lucha a favor de la erradicación de armas nucleares, en 1984, 1974 y 1962.
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