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| Florida aún está paralizada por el impacto del huracán |
Al menos tres millones de personas están sin luz y falta agua y alimentos. Más muertos
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| Empleados retiran ramas que obstruyen
desagües en una calle inundada en el centro de Miami. Florida
busca recuperarse de los terribles daños causados por
Wilma |
MIAMI.- El sur de Florida estaba paralizado
ayer tras el golpe del huracán Wilma, que mató por lo menos a seis
personas en este estado y provocó una destrucción no vista en esta
región desde el huracán Andrew en 1992 y dejó a más de seis millones
de personas a oscuras.
"Los daños son extensos en la costa sureste", dijo en una conferencia
de prensa en Miami el gobernador del Estado, Jeb Bush, tras visitar
al condado de Broward (al norte de Miami) y mientras se dirigía
a Key West, en una zona en donde se registraron importantes daños
por la marejada ciclónica. En Broward, al norte de Miami, se confirmó
la muerte el lunes de un hombre aplastado por un árbol, con lo que
sumaron seis los muertos en ese estado norteamericano. En tanto
en un accidente provocado durante la evacuación antes de la llegada
de Wilma en Cuba provocó otros cuatro muertos, lo que haría llegar
a 29 el número total de víctimas provocadas por el ciclón desde
que comenzó a afectar el Caribe la semana pasada.
Por su parte, las autoridades locales en el sur del Estado iniciaron
este martes un masivo operativo para repartir agua, alimentos, hielo
y artículos de primera necesidad a los residentes, que ya fueron
advertidos de que el servicio eléctrico podría tardar "semanas"
en reponerse. Más de 30.000 personas también estaban refugiadas
en todo el Estado.
La restauración del servicio eléctrico es prioridad para el gobierno,
dijo Bush, quien reiteró que ayer unos tres millones de clientes,
o seis millones de personas en total, estaban aún a oscuras. "Eso
es, multiplicado por cinco o seis, la cantidad personas que no tuvieron
electricidad durante Katrina en los estados del Golfo, es un asunto
muy serio", dijo Bush.
Entre los daños reportados, sin embargo, no se destacaban grandes
averías estructurales o destrucción total de edificios, como sucedió
con el huracán Andrew en 1992. Aunque sí hay numerosos escombros
en todas partes.
EN CUBA Y MEXICO
Mientras tanto Cuba también empezó ayer lentamente a recuperarse
luego que las aguas bajaron de nivel, dejando al descubierto los
destrozos de las inundaciones históricas que provocó el huracán
Wilma en barrios y poblaciones a lo largo de toda su costa noroccidental,
incluida La Habana. A lo largo de la costa de La Habana se observaban
muros caídos de edificios que no resistieron el embate del mar,
que levantó en peso bloques de varias toneladas del muro de contención
del emblemático Malecón habanero.
En Cancún, sus habitantes siguen aterrorizados, porque después del
paso del huracán Wilma, que causó gravísimos destrozos en el famoso
balneario del Caribe mexicano, la ola de delincuencia y saqueos
continúa, pese a la vigencia del toque de queda y a que los vecinos
comenzaron a tomar medidas por su cuenta, mientras unos 30.000 turistas
eran evacuados. Los supermercados han sido los más golpeados por
la delincuencia. Con las puertas, vidrios y cortinas hechos añicos
por los vientos de Wilma, los saqueos acusaron aún más destrucción.
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