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| Juzgarán a un policía por un presunto caso de "gatillo fácil" |
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Un agente de la Policía Federal será sometido a juicio por el crimen de un motociclista contra el que disparó con su arma reglamentaria, en el barrio porteño de Palermo, en junio de 2004, informaron ayer fuentes policiales.
Se trata de Matías Tarditti, apartado de la fuerza por el episodio, quien comenzará a ser juzgado el 8 de noviembre próximo por el Tribunal Oral en lo Criminal 28, integrado por los jueces Mariano Chediek, Alfredo Olivan y Carlos Rengel Mirat.
El agente policial está acusado del crimen de Lisandro Barrau, un joven que el 13 de junio del 2004 murió baleado por el policía cuando se trasladaba a bordo de una moto por Palermo.
De ser hallado culpable del delito de homicidio agravado, por el que será juzgado, Tarditti podría ser condenado a una pena de prisión o reclusión perpetua.
El defensor del policía, Alejandro Argibay, argumentó en favor de su cliente que Barrau desobedeció la orden de alto que le dio la policía antes de disparar.
En tanto, el policía acusado argumentó en su favor el arma se le disparó por accidente al recibir un golpe en su mano.
El acusado está detenido desde hace más de un año, ya que la justicia rechazó los planteos de excarcelación y cambio de calificación del hecho formulados por su defensor, quien pidió que se le imputara el delito de homicidio culposo.
Pero el juez de Instrucción porteño Ricardo Warley procesó a Taditti con prisión preventiva por el delito de homicidio agravado por tratarse de un miembro de una fuerza de seguridad.
El hecho ocurrió el 13 de junio del 2004, cuando Barrau, de 23 años, fue baleado en el cuello en momentos en que circulaba en su moto por Guatemala y Bonpland, en Palermo.
Según la pesquisa, el episodio ocurrió luego de que tres policías le ordenaran detener la motocicleta que conducía, en la cual también viajaba un amigo, para ser identificado.
Según la versión policial, Barrau no detuvo su marcha y se llevó por delante al agente Tarditti, quien había desenfundado su arma y disparó.
El policía, de 26 años, que fue echado de la fuerza tras el episodio, se desempeñaba en la seccional 31 y hacía poco había ingresado a la fuerza.
El 15 de junio del año pasado el juez Warley procesó con prisión preventiva a Tarditti por homicidio, al descartar que el episodio haya sido accidental.
Para el juez, el policía tuvo que saber que podía matar a un inocente con su arma lista para disparar en la mano, por lo que lo acusó de homicidio agravado por tratarse de un efectivo policial.
En sus fundamentos, el juez Warley calificó el accionar del policía como "harto negligente", "totalmente injustificado" y "desacertado".
Warley agregó que "el damnificado se encontraba desarmado y al acercarse los policías ni él ni su acompañante esgrimía elemento alguno similar a un arma, por lo que no se alcanza a comprender en qué medida pudo el agente Tarditti ver amenazada su integridad física".
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