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| Un barrio quedó aislado por una obra hidráulica |
Es a pocas cuadras del centro y hace más de dos meses que por allí no se puede transitar
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| Las obras en 45 entre diagonal 73
y 17 complican el tránsito vehicular y peatonal. Los vecinos
piden celeridad en las tareas hidráulicas que allí se realizan. |
A los vecinos se les hace difícil salir y entrar al barrio y los comerciantes registran pérdidas en las ventas. Esto ocurre en 45 entre 17 y diagonal 73, donde se está instalando el conducto aliviador con eje en la avenida 19 y por el que se cerró la cuadra entera. No se quejarían, dicen, si vieran que se imprime un mayor impulso a la obra, ya que en definitiva los trabajos apuntan a terminar con las inundaciones producto de las lluvias fuertes, pero reclaman más celeridad en las tareas, porque desde hace dos meses la zona está paralizada y no parece estar próxima a liberarse de palas y excavadoras.
Esta es la segunda etapa de la obra de mejoramiento del sistema pluvial de la zona cercana a la avenida 19, que consiste en la colocación de un gran conducto de hormigón subterráneo que recorrerá, cuando concluya el proyecto enmarcado en el Plan Maestro Hidráulico, 1.700 metros. La primera parte de los trabajos ya se completó (arrancó a fines de 2003 en 14 y 40 y siguió por 40 hasta 16 y desde allí hasta 45 y hasta 17) y ahora la ejecución continúa hacia diagonal 73. Según se prevé, el canal aliviador subirá por 19 y terminará en 20 y 58.
Ahora la gran fosa abierta a lo largo de unos 20 metros de 45 entre 17 y 18 le recuerda a los vecinos de esa zona las complicaciones que les causa una obra que mueve a una cuadrilla de obreros, palas mecánicas, tablones, material de construcción, mantiene vallada toda la cuadra en ambas manos e interrumpido el tránsito en esa calle y en la que va desde la esquina de diagonal 73 de 45 a 46 en dirección ascendente. Esta etapa, que se prolongará hacia 19, comenzó a mediados de agosto y en ese momento se anunció que demandará 14 meses.
Además, durante la mañana de ayer se agregó un corte del tránsito en 47 y 15, donde colocaron los clásicos conos de plástico que se utilizan para frenar la circulación. Si bien esa interrumpción a los vehículos no duró mucho tiempo alcanzó para complicar la situación en la zona.
Ricardo Assali se moviliza en silla de ruedas. El hombre vive en 45 entre 18 y 19 y para él cruzar ayer de vereda fue toda una odisea, pues entre el mal estado de las veredas y los obstáculos que impone la obra le fue imposible avanzar. Para permitir el paso a los peatones se colocó una suerte de puente en el carril de la diagonal que se cortó el tránsito, pero ese recurso no sirvió para facilitarle el camino a Assali. "Está todo roto. No puedo pasar por ningún lugar", se quejó.
Al carnicero de la cuadra, Alejandro Villar, le parece un despropósito el tiempo que lleva de ejecución la obra y por lo que observa en el avance de las tareas sospecha que "van a tardar por lo menos dos meses más en terminar". El comerciante está preocupado porque en sus cálculos, desde que comenzaron los trabajos, las ventas decrecieron un 50 por ciento.
Ecar Poggi, vecino de 19 y 45, también se mostró "harto" por la demora en la conclusión de la extensión del conducto. En su caso, lo que más le preocupa es la posibilidad de que el proyecto incluya alguna modificación respecto al patrimonio arbóreo de la zona. "Están diciendo que van a sacar todos los árboles y eso me parece un disparate", dijo.
Las etapas anteriores del proyecto también generaron molestias a los vecinos de las cuadras donde se desarrollaron los trabajos. Las quejas se escucharon oportunamente en 44 de 14 a 16 y en 45 entre 16 y 17. En los dos casos los frentistas coincidieron en cuestionar los tiempos de ejecución de la obra, que superaron por varias semanas los plazos que habían sido anunciados.
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