El Día - Página Principal Policiales
Jueves 10 de Noviembre de 2005
 Deco   |   Dep. Infantil   |   Domingo   |   Joven   |   Moda   |   Pesca   |   Séptimo Día   |   Sociales 


 Secciones

 La Ciudad
 La Provincia
 El País
 El Mundo
 Economía
 Deportes
 Policiales
 Espectáculos
 Opinión
 Hace años...
 Volver a los titulares
Tragedia y conmoción: Se mató un adolescente al caer en el hueco del ascensor
Tenía 14 años y era alumno del "Albert Thomas". El accidente ocurrió en 51 entre 11 y 12

La muerte del joven de 14 años causó profunda conmoción en la zona céntrica platense. Se reaviva la polémica sobre la falta de controles de los ascensores.

Llevaba varias horas desaparecido. La familia, desesperada, había pedido ayuda a la Policía y la Justicia para poder encontrarlo. Pablo Javier Morilla Hirdes, de 14 años, había muerto al caer en el hueco del ascensor de un edificio de la zona de Plaza Moreno.

La tragedia, que generó gran conmoción en nuestra ciudad, se sumó a una larga lista de casos similares. Y abrió nuevamente la polémica por la falta de controles en los edificios por parte de la Municipalidad de La Plata, que tiene la obligación de inspeccionar el funcionamiento de los ascensores y montacargas.

Ahora, la Justicia y la Policía investigan si, tal como se sospecha, el ascensor tenía un desperfecto mecánico y no fue reparado a tiempo. El adolescente, que cursaba el 8º año en el colegio "Albert Thomas" de 1 y 57, falleció aparentemente al caer desde el cuarto piso al segundo subsuelo del edificio ubicado en 50 número 832, entre 11 y 12.

ESTUVO JUGANDO AL FUTBOL

Pablo, que junto a su madre y sus dos hermanas se había mudado a La Plata hace cuatro años, estuvo en la tarde del martes pasado en la plaza ubicada frente al ministerio de Seguridad, en 2 entre 51 y 53. Allí jugó al fútbol con unos amigos hasta que, cerca de las 17, decidió ir hasta el trabajo de su madre, quien es contadora del Senado bonaerense.

La madre del menor, Verónica Ofelia Hirdes (47), declaró que cerca de las 8 de la noche su hijo le pidió las llaves del edificio y se fue solo caminando por la calle 51. Aparentemente, el chico habría llegado minutos después al departamento "A" del 4º piso, en donde vivía con sus hermanas.

La contadora Hirdes regresó a su casa cerca de las 22. Y se preocupó al no encontrar a su hijo. Primero llamó a los amigos del adolescente y llamó a sus otras hijas. Nadie lo había visto.

Desesperada, la mujer optó por hacer la denuncia en la comisaría 1º. Habían pasado pocos minutos de la medianoche cuando se abrió la primera causa: "Morilla Hirdes, sobre desaparición de persona", fue la carátula que se labró con intervención de la jueza de Menores Inés Siro.

Si bien el chico no tenía ningún conflicto ni jamás se había ausentado de su casa, de inmediato la Policía, ante la posibilidad de que se hubiera fugado, notificó la desaparición a la Policía Federal, a Prefectura y a la Policía de Corrientes, ésta última debido a que en dicha provincia reside su padre. Tampoco se descartó un presunto secuestro, por lo que un funcionario de la comisaría 1º, cuyo titular es el capitán Alejandro Bottoni, acompañó en todo momento a la madre del adolescente.

Los policías, además, recorrieron todos los lugares que frecuentaba el menor. Hablaron con sus amigos, con autoridades del "Albert Thomas" y rastrillaron distintas zonas de nuestra ciudad.

En las primeras horas de la mañana, los familiares de Pablo comenzaron a repartir afiches para pedir la colaboración de los vecinos. Con una foto del chico, publicaron los teléfonos de los allegados.

EL HALLAZGO

Uno de los dos ascensores del edificio de la calle 50, aparentemente, tenía un desperfecto mecánico. Un vecino, en diálogo con este diario, comentó que "ayer (por el martes) el ascensor no se detenía en el 4º piso y hacía mucho ruido". Por eso llamaron al encargado del mantenimiento, quien fue en horas de la tarde.

Poco antes de las 16 de ayer, el operario que estaba trabajando en el ascensor descubrió la tragedia. El cuerpo del adolescente se encontraba en el piso del hueco del elevador. Según los especialistas, el chico pudo haber caído desde el cuarto piso y el cadáver quedó en el segundo subsuelo.

Verónica Hirdes recibió la terrible noticia cuando aún estaba en la comisaría 1º esperando novedades de las búsquedas que hacía la Policía. La mujer se descompuso y tuvo que ser trasladada a un hospital de nuestra ciudad.

Con el correr de las horas, amigos de la familia, vecinos y compañeros de trabajo de la contadora Hirdes comenzaron a llegar al hall del edificio de la calle 50. Ahí se vivieron escenas de gran dramatismo.

Ante la gravedad del caso, la jueza Inés Siro y los máximos responsables policiales de nuestra ciudad, Juan Carlos Paggi, Juan Carlos Ghillino y Horacio Inda, se presentaron en el edificio para coordinar las primeras actuaciones. En tanto, decenas de peritos trabajaban hasta el cierre de esta edición para reunir todas las pruebas posibles que permitan esclarecer la causa y determinar las responsabilidades.

Ayer, al confirmarse que la muerte había ocurrido en forma accidental, la causa fue derivada a la fiscalía de delitos culposos, cuya titular es la doctora María Scarpino.

Volver a los titulares     Volver a la sección     Volver al comienzo de la noticia
©2012 Diario El Día - La Plata, Buenos Aires, Argentina