
|
| Enérgica reacción oficial a las críticas de la Iglesia |
Desde el Gobierno dicen que "actualiza la teoría de los dos demonios" y hablan de "golpismo"
 |
| El Gobierno salió a replicar el
documento del Episcopado divulgado el sábado con duros términos. |
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, afirmó ayer que no comparte la opinión de la Iglesia respecto de que hay un crecimiento de la desigualdad social, y consideró que los obispos han "desatendido" los datos sobre "la baja de la indigencia y la pobreza en los últimos dos años", mientras que el jefe del bloque de senadores del PJ, Miguel Angel Pichetto calificó al documento como "un mensaje golpista".
"Se me hace muy difícil compartir estas expresiones de la Iglesia. Tengo la impresión que los obispos ha desatendido el trabajo que el Gobierno ha hecho en este sentido en los últimos dos años", que permitieron "bajas de los índices de desigualdad y la pobreza", dijo Fernández.
En declaraciones radiales, el jefe de Gabinete cuestionó también otro párrafo del documento hecho público el sábado por el Episcopado relativo a la violencia en la década del setenta. "No me pareció feliz cierta recreación de la teoría de los dos demonios, esa es la opinión de la Iglesia y no conozco a nadie que en la actualidad resalte la guerrilla de los años setenta", afirmó Fernández.
"Esa exaltación que dice la Iglesia no lo veo en nadie", precisó el jefe de Gabinete, quien luego lamentó que el documento de los obispos no incluyera una referencia "clara" al terrorismo de Estado, "que hizo tanto daño en la Argentina".
Los prelados cerraron una semana de debates y de elección de nuevas autoridades con un duro pronunciamiento -el primero- sobre la gestión del presidente Néstor Kirchner, que criticó el "crecimiento escandaloso de la desigualdad, el clientelismo político y una visión sesgada de los años setenta".
Sobre este último punto expresaron: "Hay una posibilidad que se ofrezca una visión sesgada de los hechos sobre la década del '70 en el país, lo que podría fomentar nuevos enconos entre los argentinos".
Al ser consultado sobre el motivo de por qué la Iglesia buscó este momento político para hablar sobre los setenta, el jefe de Gabinete dijo que "no tenía idea", y si bien dijo que respetaba la voz de los obispos, remarcó que ese no es el pensamiento de "toda la sociedad". La semana pasada, los obispos estuvieron reunidos en la casa de retiro de Pilar donde fueron elegidas las nuevas autoridades del Episcopado, donde fue electo como nuevo titular el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio quien reemplazó al obispo de Rosario, Eduardo Miras.
Este documento crítico al Gobierno nacional abre una nueva instancia en la tirante relación entre la Iglesia y Kirchner que tiene como antecedente directo el despido del vicario castrense, Antonio Baseotto, que decidió unilateralmente el jefe de Estado y que tensó las relaciones de la Argentina con el Vaticano
Finalmente, Fernández negó que esté previsto un encuentro entre las nuevas autoridades de la Iglesia y el Gobierno nacional.
"MENSAJE GOLPISTA"
Más dura aún fue la reacción del jefe del bloque de senadores justicialistas, Miguel Angel Pichetto, quien cuestionó al documento dado a conocer por Conferencia Episcopal Argentina, al sostener que se trata de "un mensaje golpista".
Pichetto consideró además que, de este modo, el nuevo titular del Episcopado, el arzobispo porteño Jorge Bergoglio, "inaugura una presidencia de manera lamentable".
El senador kirchnerista sostuvo, en declaraciones a un matutino porteño, que "evidentemente, se trata de un documento golpista que parece escrito en la década de los '70, cuando algunos sectores golpeaban los cuarteles militares".
|
|