
|
| Según una encuesta, la sociedad pide educación sexual en las escuelas |
|
Una encuesta de opinión reveló que la sociedad
argentina también tiene algo que decir en materia de educación sexual
y al respecto los datos más sobresalientes indican que una buena
parte de los argentinos pide que el Congreso sancione una ley, al
tiempo que delega en el Estado la potestad de definir un programa
que incluya a la familia.
"La sociedad demanda que haya educación sexual", afirmó el consultor Enrique Zuleta Puceiro, a cargo del estudio, que reveló que el 81 por ciento de los argentinos piensa que la educación sexual en las escuelas es un tema "importante y prioritario", en tanto el 50 por ciento cree que los diputados nacionales deberían votar una ley que la efectivice lo antes posible.
La encuesta trabajó sobre una muestra nacional de 600 entrevistas directas a personas mayores de 18 años. Entre otros datos, la investigación hizo público que ocho de cada diez argentinos piensa que el nivel de educación sexual que tienen los niños es "insuficiente o muy insuficiente" y que nueve de cada diez está de acuerdo en que se expliquen los distintos métodos anticonceptivos en la escuela.
"En otras palabras, la mayoría de la gente piensa que es una cuestión que debe tratarse antes que otros asuntos que discuten la Iglesia y el Estado", explicó el consultor. Zuleta Puceiro señaló que si bien el 95 por ciento de la gente está "de acuerdo o muy de acuerdo" con que se brinde educación sexual en las escuelas, "ésta no es una posición estatista porque el 77 por ciento reivindica que también es una cuestión de la familia".
Para Puceiro la demanda es compartida: más de la mitad de los jóvenes y adultos que encuestó dijo que el Estado debe establecer un programa básico sobre educación sexual y que cada escuela debe desarrollarlo junto con los padres de los estudiantes. "La sociedad exhibió mucha madurez en sus respuestas", destacó el encuestador, quien agregó que la educación sexual es vista como una "herramienta de libertad y salud" que contribuye a disminuir los embarazos no deseados.
Uno de los puntos más controvertidos del relevo es el que indaga
acerca de la intervención de la Iglesia en los debates sobre educación
sexual. En este caso, el 34 por ciento de los entrevistados respondió
que la Iglesia "debe abstenerse totalmente de opinar sobre el tema",
el 30,9 dijo que su opinión sólo debe tener valor en las
escuelas confesionales y un 24 por ciento, que su intervención es
correcta.
Para Puceiro estas tres posturas revelan cierta contradicción que se evidencia en la sociedad entre el concepto de religión como "una convicción personal que pertenece al fuero íntimo de las personas" y la religión como una cuestión pública.
|
|