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| Quieren prohibir las fiestas electrónicas y se instala la polémica |
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| Las fiestas electrónicas son, según Mate,
uno de los pocos lugares donde se consumen drogas químicas. Por eso
propone que los intendentes las prohíban. |
Las fiestas organizadas en torno a la música electrónica
-cada vez más populares entre los jóvenes argentinos- deberían "estar
prohibidas porque son el ámbito ideal para el consumo de drogas" de diseño.
Así lo afirmó ayer el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires,
Claudio Mate, al asegurar que, fuera de ese ámbito, el uso de estupefacientes
como el éxtasis es "casi nulo".
Pero la propuesta oficial -que, en rigor, fue presentada como una "recomendación"
para que los intendentes bonaerenses prohíban este tipo de fiestas en
sus distritos- despertó una áspera polémica acerca de los límites de acción
del Estado, tras la duras críticas que recogió por parte de organizadores,
disc jockeys y empresarios de la noche.
La iniciativa fue presentada por Mate durante el lanzamiento de la campaña
de verano del Plan Federal de Salud, que hace hincapié en el tema de las
adicciones como el cigarrillo, las drogas y las bebidas alcohólicas. Allí,
junto a su par de Nación, Ginés González García, aseguró que la combinación
entre la música, las luces y las pastillas de éxtasis en las fiestas electrónicas
es "casi indisoluble" y, por eso, deberían prohibirse.
"Le voy a decir a todos los intendentes de la provincia que les hagamos
la vida difícil, porque ellos, a diferencia de nosotros, sí tienen plenas
facultades para prohibir estas fiestas", adelantó.
"Mi posición es que en vez de gastar el dinero en ambulancias, directamente
que no se hagan las fiestas (electrónicas)", expresó Mate, en referencia
a las "raves" organizadas alrededor de estilos de música como el tecno
o el house. "Fuera de ese ámbito -agregó- no es alto el consumo de éxtasis.
En Europa el principal problema es el éxtasis y las autoridades están
arrepentidas de haber sido tan permisivas".
UNA MODA CUESTIONADA
Las raves -como se denominan a las fiestas electrónicas- forman parte
de un fenómeno cada vez más extendido en Argentina, que creció en torno
a los recitales masivos de disc jockeys que se organizan desde hace años
en capital federal y en las ciudades de la costa. Más allá del fenómeno
comercial y de la moda, este tipo de fiestas cosecharon desde su nacimiento
las más duras críticas de quienes señalan que son sólo un ambiente liberado
para el consumo de drogas de diseño.
Con ese mismo argumento, el ministro de Salud bonaerense redobló ayer
su apuesta y pidió que los municipios se encarguen de poner algún tipo
de coto. Aunque reconoció que "desde el punto de vista legal, es casi
imposible la prohibición", Mate pidió "patear el tablero e instalar el
debate".
La iniciativa, dijo, servirá para hacer disminuir el consumo de drogas
químicas, "que son aquellas sustancias que empieza a elaborarse cuando
las drogas que provienen de la naturaleza tienden a ser más controladas".
Con todo, admitió, la política oficial de su cartera con respecto a los
consumidores de drogas no gira en torno a la persecución. "Nosotros ofrecemos
todo tipo de ayuda a quienes tienen problemas con estupefacientes y nuestra
intención no es perseguirlos. Sí, en cambio, queremos hacerle la vida
imposible a los mercaderes que lucran con chicos de 14 años".
CONTRA LA PROHIBICION
Ni bien trascendió públicamente, la iniciativa de Mate recogió una dura
respuesta de parte de empresarios, organizadores de fiestas y disc jockeys
de música electrónica, los principales perjudicados si la medida propuesta
se lleva a cabo.
Desde Mar del Plata, el promotor de una de las raves que se celebrará
este fin de semana cruzó al ministro, a quien acusó de "querer decirle
a la gente qué puede escuchar y qué no". Pablo Baldini, titular de NA
Producciones, que organiza la fiesta que se realizará el sábado en la
Feliz, opinó que no se pueden prohibir las raves con el argumento de que
allí hay droga. "Corremos el riesgo de volver a tiempos en los que un
grupo de personas nos decían qué se puede escuchar y qué no, qué ver y
qué no ver", dijo.
Nicolás C. es un reconocido DJ de música electrónica platense que desde
hace años se mueve en ese ambiente, donde, además, se desempeña como organizador
y promotor de fiestas. También se mostró en contra de la propuesta de
Mate, de la que dijo que "no tiene ningún sentido". "Las raves son sólo
un ámbito más donde hay gente que puede decidir drogarse como otra tanta
que no", afirmó.
Sí comparte, en cambio, la postura del ministro en cuanto a que las fiestas
electrónicas son el ámbito ideal para el consumo de este tipo de estimulantes.
"El éxtasis y las drogas químicas están pensadas y diseñadas para este
tipo de música y este tipo de ambientes. Pero así como hay muchos que
las consumen también hay otros que no lo hacen -sostiene-, como en cualquier
otro lugar".
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