
|
| La última, resultó la peor noche del equipo mens sana |
La caída no invalida una temporada bárbara
COMENTARIO
Por ANIBAL GUIDI
 |
| Una ocasión muy clara para
el Lobo que no fue: el cabezazo de Juan Ferreyra se irá
apenas desviado. |
Al final aplaudió todo el estadio. La gente de Gimnasia,
a despecho de la derrota, despidió como se merecía a su equipo que
en la temporada, buscando escaparle a la promoción se metió en las
dos copas sudamericanas próximas. Y la de Banfield por la victoria
(2-0) ante los mens sana, a los que despojaron del invicto como
local, y porque los tres puntos ya lo depositaron en la Sudamericana
y, en una de esas, también en la Libertadores.
Había valederos motivos entonces para los aplausos y los reconocimientos, después de un partido intenso, en donde la visita, a puro oficio, pudo golpear en los instantes postreros de ambas etapas, aprovechando sus mejores atributos futbolísticos, por cierto. La jugada de pelota parada y el contragolpe.
Gimnasia no estuvo ayer a la altura de sus posibilidades. Desconectado, impreciso con la pelota, sin poder romper por los laterales (mérito, sin duda, del rival) pero también sin fortuna a la hora de resolver las oportunidades de gol que se le presentaron, fue cediendo lentamente hasta quedarse sin nada, frustrándosele la posibilidad de superar la barrera de los 70 puntos en la temporada, que igualmente fue brillante.
El partido tuvo momentos buenos y de los otros. Gimnasia y Banfield se fueron alternando en el dominio del juego, aunque lo del equipo de Troglio daba la sensación de ser más forzado, más a punta de determinación y amor propio que por volumen y capacidad de juego e inventiva.
Ya desde el arranque daba la sensación que no iba a ser una buena noche para Gimnasia, porque Banfield, equilibrado, con buen orden defensivo, y apretando muy bien en el medio pero poniendo especial cuidado en los desplazamientos de Licht y Cabrera, le hacía complicado su tránsito en el terreno.
Igualmente se las compuso para generar algunas chances ante Lucchetti. Hubo un buen remate de Licht desde afuera que se fue casi rozando el travesaño. Una entrada franca de Ferreyra por el medio, habilitado por Cabrera desde la derecha, pero el mendocino mandó la pelota por sobre el travesaño, y un tiro libre de Licht desde la derecha que Lucchetti resolvió mandando la pelota al córner por sobre el horizontal.
Banfield, que había arrancando presionando y también llegando, respondió con un tiro franco de Romero que Navarro Montoya conjuró con solvencia, y un centro de Dátolo desde la izquierda que cruzó todo el arco sin que nadie llegara para conectarla a la red.
Y en el final se le daría el gol. San Esteban mandó una pelota al córner frustrando un centro peligroso que había llegado desde la izquierda. Dátolo mandó el centro al área, Pagés le ganó a todos en el salto y metió un cabezazo fuerte al ángulo superior derecho, frustrando la defensa de Navarro Montoya.
En el complemento pudo sí la visita justificar la victoria. En el arranque, por tres veces consecutivas, dispuso Sand de la chance de un nuevo gol, en incursiones desequilibrantes por la derecha, flanco débil ayer de la defensa local.
En la primera chance hubo un rebote salvador. En la segunda el remate del correntino fue muy bien conjurado por Navarro Montoya y posterior el tiro de emboquillada del ex River se fue por sobre el travesaño.
Habría más de Sand, como un cabezazo que atrapó Navarro Montoya en el medio de su arco. La reacción de Gimnasia llegó sobre el final, luego de que Troglio mandara al campo a los juveniles Cuevas y Dubarbier y parara una línea de tres atacantes. Pero Vargas no tuvo una buena noche y Ferreyra careció de puntería para resolver las chances que se le fueron presentaron producto de ese martillar permanente mens sana.
Hubo un derechazo de Cabrera que se fue por arriba. Una entrada de Escobar por derecha mal resuelta y la pelota fue a las manos de Lucchetti. Jugaba el Lobo a suerte y verdad, porque apostaba todo al ataque y dejaba espacios atrás para el contragolpe.
Pero iba al frente casi sin solución de continuidad, aunque con poca claridad. Un tiro de Vargas de izquierda a derecha cruzó todo el arco y se fue afuera; después un tiro de Vargas fue rechazado a medias por Lucchetti y en el rebote lo volvió a perder Ferreyra, y un par de cabezazos del mendocino que se fueron también desviados por poco.
Entregó todo Gimnasia, pero sin recompensa. Y en la última jugada del partido Esteban se fue en contragolpe por derecha, cuando le salió Navarro Montoya cruzó la pelota hacia la izquierda para Santana (¿en off side?) que solamente tuvo que tocar a la red y salir a festejar el 2-0 final.
|
|