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| En el fondo, es un equipo de riesgo |
Un solo gol en contra
en toda la eliminatoria: ése es el dato más saliente del seleccionado
de Serbia y Montenegro, el segundo rival que tendrá el equipo de Pekerman
en el Mundial. Su defensa es una fortaleza y su punto fuerte. La habilidad
que puedan mostrar los delanteros argentinos será la llave para abrir
dicha muralla
El segundo rival de Argentina en el Mundial será Serbia y Montenegro,
el viernes 16 de junio a las 10 de la mañana. Un país que está a punto
de quedar dividido en dos, luego del referéndum del domingo pasado
en el que los ciudadanos montenegrinos votaron por la separación de
los serbios. De todas maneras, la participación del equipo en el Mundial
no corre ningún riesgo. Y el seleccionado de José Pekerman deberá
trabajar bastante para vulnerar a un combinado que, como dato, sólo
recibió 1 gol en contra en toda la eliminatoria. Se lo anotó España.
Este no es un detalle menor: efectivamente, el fuerte de los serbios
es su defensa. Esa fortaleza será la principal arma con la que este
conjunto llegará a Alemania para aspirar a llegar lo más alto que
pueda. Su módulo táctico es el 3-3-2-2, pero esas dos líneas de tres
-una en el fondo, la otra en el medio- conforman una compactísima
estructura, muy difícil de vulnerar. Los europeos tienen muy aceitado
el mecanismo de contención diseñado por el técnico Ilija Petkovic.
Las últimas dos líneas se engarzan a la perfección, y muchas veces
puede quedar con cinco en el fondo, cuando los laterales bajan y se
integran a la defensa. Además, son especialistas en el juego aéreo,
lo que los torna un conjunto con muy pocos puntos vulnerables en la
retaguardia.
PENSADO PARA DEFENDER
El arquero Dragoslav Jevric no brilla, pero es sólido. Los tres defensores
son Mladen Krstajic -el libero-, Nemanja Vidic e Ivica Dragutinovic
-los stoppers-. Duros, poco inclinados a comprometerse en salidas
complicadas. Son expeditivos, prácticos y persistentes en la marca.
Se les puede ganar en el mano a mano, por habilidad. Pero ese uno
contra uno hay que saber generarlo cuando enfrente hay una formación
colectiva tan mecanizada. En tanto, los tres mediocampistas de contención
son Albert Nadj por derecha, Igor Duljaj en el centro y Ognjen Koroman
sobre la izquierda. Nadj y Koroman son los que bajan, si es necesario,
para formar una línea de cinco atrás. Estos mediocampistas hacen el
"trabajo sucio", para ablandar a los rivales antes de que lleguen
a enfrentar a los zagueros.
Del medio para adelante, las cosas son diferentes. No tienen un juego
que seduzca ni son tan eficaces. De todas formas, cuenta en el plantel
con jugadores importantes a la hora de atacar, con trayectoria y jerarquía
internacional. El sobresaliente, por técnica individual y panorama
de juego, es Dejan Stankovic, el jugador del Inter Italiano. Es el
que enciende las luces de la ofensiva serbia. Al lado suyo, como ladero,
juega Predrag Djordjevic, con menos destellos que Stankovic, pero
útil a la hora de jugar la pelota redonda.
LOS DOS DE ARRIBA
Serbia juega con dos delanteros netos. Uno, número puesto, es Mateja
Kezman, el hombre de Atlético Madrid, que fue el goleador del equipo
en las eliminatorias. Como acompañante se perfila Savo Milosevic,
el jugador del Osasuna español, que tiene mucha experiencia y todavía
aporta una cuota de gol importante. La alternativa principal a Sasa
Ilic, un atacante veloz y potente.
Las chances argentinas son buenas ante este equipo, si puede hacer
valer la liviandad de algunos de sus hombres de ataque, como Messi,
como Tevez, como Palacio si juega, frente a los defensores serbios.
Habrá que olvidarse de llegar por arriba. En el segundo piso de la
cancha son prácticamente inexpugnables. Pero la habilidad de algunos
de los delanteros argentinos puede ser la carta más importante de
triunfo que puede esgrimir el equipo argentino en este juego. Los
dos llegarán ya con un partido jugado, Argentina ante Costa de Marfil
y Serbia frente a Holanda. El planteo de ambos también dependerá de
qué resultados arrastren del primer encuentro, que determinará las
necesidades de cada uno. Puede ser un cotejo clave.
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