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| Batahola, trompadas y heridos en grave incidente |
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El gobernador Felipe Solá debió suspender el acto que tenía previsto encabezar ayer al mediodía en el Astillero Río Santiago, a raíz de un grave enfrentamiento entre trabajadores cercanos a las autoridades del sindicato del sector y personal vinculado a la conducción de la planta. En medio de un gresca que incluyó golpes de puño y provocó heridas de consideración a un empleado administrativo, la comitiva oficial se vio forzada a abandonar el predio.
Que la tensa situación que se vive en el Astillero iba a derivar inevitablemente en un choque entre trabajadores vinculados al gremio, ATE Ensenada, y personal de la planta que responde a su titular, Julio Urien, era un secreto a voces. Y ayer ese clima de denuncias cruzadas y dientes apretados, terminó estallando frente a un espectador calificado: el propio Gobernador.
Fueron 15 minutos en los que la violencia se adueñó del hall de ingreso al edificio central de la planta. Allí hubo refriegas cuerpo a cuerpo, lluvia de trompadas, piedrazos, vidrios rotos y al menos dos heridos, uno de los cuales, que trabaja en el área contable, debió ser internado en una clínica de Ensenada con fuertes traumatismos y pérdida de conocimiento.
No sorprendió que estos graves incidentes se produjeran, a partir de la tensión alcanzada entre la conducción de ATE Ensenada y Urien; sí, que se registraran en momentos en que el propio Solá estuvo mediando la semana pasada para moderar el conflicto.
El gremio viene asegurando que la reactivación del Astillero no es tal y que en poco tiempo más la planta "no tendrá trabajo". Pero los funcionarios lo niegan y dicen que esa postura sindical se profundizó desde que Urien radicó una denuncia penal sobre una presunta maniobra con préstamos para empleados que podría rozar a la conducción gremial.
Ayer el Gobernador tenía previsto formular anuncios que apuntaban, según se dijo oficialmente, a "profundizar la reactivación del Astillero". Por eso, tras acompañar al presidente Kirchner en el acto por el Día del Ejército en El Palomar, bajó de su helicóptero en el predio ensenadense cerca de las 13.
Por entonces, cerca de mil trabajadores de la planta (que tiene un total de 2.600) se habían agolpado frente a las escalinatas del edificio central con la intención, según dijo el titular de ATE Ensenada, Miguel Ignomiriello, de ser recibidos por Solá. Diversos testigos aseguran haber escuchado al dirigente decir que si no se producía la entrevista, el acto no iba a poder realizarse.
Tras la llegada de Solá comenzaron los hechos de violencia. El gremio acusa de haber iniciado las agresiones a Cristian Urien, hermano del presidente de la planta naviera. Desde el Astillero se asegura que los operarios tiraron las vallas que se habían colocado y empezaron los empujones.
Distintas versiones coinciden en que el Gobernador, aunque se habría molestado con la actitud de los gremialistas, quiso salir a las escalinatas y hacer, no obstante, el acto. Sin embargo, en medio de una batahola generalizada, Solá debió retirarse junto a una nutrida comitiva que integraban sus ministros de Gobierno y Producción, Florencio Randazzo y Débora Giorgi, respectivamente; el jefe de Gabinete, Mario Oporto; la embajadora argentina en Venezuela, Alicia Castro; el embajador venezolano en el país, Roger Capella, y otros funcionarios y empresarios.
Por ese entonces, personal de seguridad -"custodios de Urien", según el gremio- y dirigentes sindicales se trenzaron a golpes de puño, volaron los vidrios del ingreso a la sede y efectivos de Prefectura debieron intervenir para evitar que la refriega se trasladara al primer piso. Incluso se dice que un piedrazo pasó a pocos metros de Solá.
ACUSACIONES CRUZADAS
"Todo comenzó cuando el hermano de Urien me pegó una piña
en la cabeza y por la espalda. Entonces, los trabajadores salieron
a defenderme", dijo Ignomiriello al dar su versión de los hechos,
tras señalar que la intención era que Solá "escuchara a los trabajadores",
es decir, que atendiera en ese momento y lugar a la conducción del
gremio.
En ese marco, ATE Ensenada adelantó que realizará mañana una movilización a Plaza de Mayo donde reclamará al gobierno nacional continuidad laboral para el Astillero.
Mientras tanto, el presidente del Astillero dijo que "la conducción sindical impidió que se hiciera el acto" y disparó: "Parece que están en contra de la reactivación del Astillero".
Urien sostuvo que los incidentes "tienen relación" con la denuncia penal que presentó su administración y que tiene que ver con "un fraude por parte de estos dirigentes sindicales contra Astillero y más de 200 trabajadores". Añadió: "No aceptamos extorsiones" y aseguró que Ignomiriello "está involucrado" en esta investigación "y es el que está apretando a la gente para que no vayan a declarar".
"Hay intereses que están en el medio, porque un buque se atrasa ocho meses y son dos millones de dólares (de multa por el retraso) que tiene que pagar la Provincia", sostuvo Urien, quien luego fue más allá al sostener que "hay sectores internos que, por ahí, colaboran con determinados armadores, pero esto se acabó".
Finalmente sostuvo que "me hacen la guerra porque metí la justicia adentro" y consideró que "el Astillero se está reactivando y eso implica otras reglas de juego como entregar los buques en tiempo y forma".
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