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| Dilema judicial ante la madre presa que quiere cuidar al hijo enfermo |
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| El hall de acceso del Hospital de Niños,
donde permanece internado el menor. Su madre -detenida- se había atado
a su cama para que la dejen permanecer a su cuidado. |
"Estoy desesperada por estar con mi hijo y voy a hacer
lo que sea para conseguirlo". Así, Claudia Miriam Sayago, nacida en La
Plata hace 40 años, describió la situación por la que atraviesa y por
la que, además, abandonó su condición de penitenciaria desconocida con
la única intención, según ella misma admitió ayer en diálogo con EL DIA,
de movilizar a la "opinión pública" y "encontrar una respuesta en la Justicia
que busco desde hace mucho tiempo".
Para eso, Sayago decidió encadenarse el domingo por la tarde a la cama
que ocupa su hijo desde hace unas semanas en el Hospital de Niños de nuestra
ciudad a raíz de una grave enfermedad, en un hecho que provocó cinco horas
de extrema tensión, hasta que una jueza de Menores de La Plata logró convencer
a la mujer para que depusiera su actitud.
Según señaló, la mujer lo había planeado todo el sábado por la tarde,
cuando tras las dos horas de visita que tenía permitidas, vio cómo su
hijo de 13 años le pedía "por favor" que se quedara un tiempo más. En
ese momento Sayago respetó lo acordado en sede judicial, y volvió a su
lugar de detención -donde se encuentra desde el 28 de agosto de 2005-,
el penal federal Nº3, ubicado en Ezeiza.
El caso plantea un dilema judicial: por un lado, el derecho de un chico
de 13 años, gravemente enfermo, a contar con la asistencia y el apoyo
de su madre. Por otro, la obligación de la madre de cumplir prisión hasta
que se defina la causa penal en la que está acusada.
"No estoy arrepentida por lo que hice y lo volvería a hacer, por mis hijos
hago lo que sea. Más teniendo en cuenta que no encontré respuestas en
ningún lado y que lo único que pido es estar con él. Ya había estado en
el hospital varias veces y tuve una buena conducta, al igual que en la
cárcel", señaló ayer Sayago de manera firme.
La mujer platense habló desde la cárcel con EL DIA en una charla en la
que atravesó momentos de firmeza y otros ganados por el llanto y la desesperación.
"No aguanto más, quiero estar cerca de mi hijo", repitió en más de una
oportunidad.
Mientras tanto, fuentes calificadas del Hospital de Niños de nuestra ciudad
aseguraron que "la madre de este chico ya había estado aquí en otras oportunidades
y nunca se presentaron problemas. Ella siempre estuvo acompañada con una
guardia por su situación en la Justicia".
LOS PERMISOS
Desde Ezeiza, la mujer platense que continúa detenida señaló que "pensé
que Bergesio -el juez de San Isidro a cargo de la causa que se le sigue
por presunta violación a la ley de estupefacientes- me había entendido
y me dejaría ver a mi hijo. Además yo tenía un permiso de 12 horas durante
10 días que de un día para el otro fue dejado sin efecto".
Por su parte, sus abogados defensores -Nicolás Malpeli y Roberto Casorla
Yalet- afirmaron que "a ella le habían dado un permiso desde el 16 al
26 de junio para estar con su hijo durante 12 horas por día, por lo que
llegaba a La Plata a las 8 de la mañana y se iba a las 8 de la noche".
A esa situación se llegó luego de la intervención del juez federal platense
Arnaldo Corazza, quien tras recibir la causa una vez declarada la incompetencia
por su par de San Isidro, tomó la medida en base a lo previsto por el
artículo 313 del Código Procesal Penal de la Nación.
La norma citada, en su parte final y con relación al tratamiento de los
presos en situación de prisión preventiva -en la que se encuentra Sayago-
dispone que "los jueces podrán autorizarlos, mediante resolución fundada,
a salir del establecimiento y ser trasladados bajo debida custodia, para
cumplir sus deberes morales en caso de muerte o de grave enfermedad de
algún pariente próximo, por el tiempo que prudencialmente se determine".
Los diez días otorgados por Corazza concluían ayer, 26 de junio. En el
medio, más precisamente el 21 de este mes, el chico volvió a quedar internado
por el deterioro que había sufrido como consecuencia de su enfermedad,
motivo por el cual, según los abogados de Sayago, "sin mediar orden judicial
la división de traslado del Servicio Penitenciario estimó que al no estar
el menor en el domicilio, no se necesitaba que la mujer siguiera viajando
a nuestra ciudad".
Al parecer, esta decisión generó un malestar en la mujer, quien finalmente
decidió encadenarse a la cama de su hijo para cuidarlo, aunque como se
informó, luego pudo ser convencida para que abandonara esa actitud.
Este hecho, según manifestó Sayago desde el penal de Ezeiza, "me molestó
mucho porque si yo estuviera en La Plata no haría más que ir a cuidar
a mi hijo al hospital, ya que su vida es un cuidado en sí mismo".
Ayer, la mujer recibió el apoyo de sus compañeras en el penal de Ezeiza,
donde algunas decidieron no cumplir con las tareas diarias en señal de
protesta, motivo por el cual debieron intervenir las autoridades de dicha
unidad penitenciaria.
Sayago señaló al respecto que "estoy muy contenta porque además muchas
de mis compañeras son madres y comprenden que no es fácil estar acá y
tener un hijo enfermo como me pasa a mí. Hay que tener en cuenta que es
desesperante ver cómo pasa el tiempo, el estado de salud de mi hijo empeora
y nadie responde a lo que yo he pedido".
"Además -subrayó la mujer- tengo una enfermedad en los huesos y para mí
no es fácil sobrellevar esto. Acá tenemos muchos problemas con los móviles
para las salidas y a veces por ese motivo no nos llevan al lugar al que
podemos acceder por orden judicial".
"INDEFENSION TOTAL"
En la jornada de ayer, los abogados de Claudia Sayago no tuvieron
mucho por hacer ya que, según contaron a EL DIA, "las múltiples incompetencias
declaradas por Bergesio dejaron en un estado de indefensión total tanto
a nuestra defendida como al resto de los detenidos que hay en la causa.
La verdad es que hoy (por ayer) la causa no está radicada en ningún juzgado".
"No pudimos interponer ningún medio de defensa -agregaron los letrados-
y además se violaron claramente los principios constitucionales. No tenemos
donde plantear la posibilidad de que Sayago esté con su hijo".
Mientras tanto, el hijo de Claudia Sayago, de 13 años,
quien ayer continuaba internado en el Hospital de Niños platense -lo está
desde el pasado 21 de junio, aunque se atiende allí desde los 4 años-
padece "una cardiopatía congénita compleja, con repercusión severa a nivel
pulmonar", según describieron ayer los médicos de dicho centro asistencial.
Sobre la enfermedad, la directora del hospital de Niños, la doctora Herminia
Itarte, explicó que "se trata de una patología de alto riesgo, donde el
niño pasa por momentos de mayor estabilidad y otros de gravedad. Por eso
está internado y cuando se estabilice volverá a su hogar, y así hasta
que se determine el tratamiento a seguir".
Cabe destacar que actualmente el cuidado del niño está a cargo de los
abuelos maternos, quienes anoche se encontraban en la sala 7 perteneciente
al Servicio de Neumonología, en el mismo sitio donde su hija, un día antes,
se había encadenado a la cama.
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