Santiago Silva y Gustavo Semino,
dos de los titulares del Lobo para visitar a Lanús.
Las heridas están abiertas en el Lobo, pero tiene que seguir adelante y recuperarse lo antes posible. Al durísimo golpe que sufrió el domingo pasado en el clásico platense se le agregó la derrota 4-1 en Chile frente al Colo Colo, en el cotejo de ida de cuartos de final de la Copa Sudamericana. Está claro que este Gimnasia de Pedro Troglio está atravesando por su peor momento del año, pero se sabe que en el fútbol, como en la vida, no hay mal que dure tanto. Por eso, con una renovada dosis de optimismo hacia sus dirigidos que el entrenador tripero sabrá entregar, Gimnasia estará hoy ante una buena chance de recuperarse y en un momento clave y crucial. Desde las 18, cuando visite a Lanús con el arbitraje de Alejandro Toia por la 12da fecha del torneo Apertura, aún con el equipo alternativo (con sólo un par de titulares) que presentará, el Lobo buscará empezar a enderezar la historia.
Decimos que la chance de recuperación llega en un momento clave y crucial porque podría ser el trampolín anímico que el grupo necesita de cara a la revancha copera del próximo jueves. Es cierto que Gimnasia ha caído en un pozo en lo futbolístico y que con el nivel mostrado en sus últimas dos presentaciones difícilmente pueda sacar la cabeza a flote. Pero no es menos cierto que este mismo grupo de jugadores le ha dado en el último año y pico grandes satisfacciones a su gente. Con buenas actuaciones y con una entrega que despertó todo tipo de elogios. Entonces no es optimismo sin fundamento pensar que estos jugadores no se pueden haber olvidado de jugar, más allá de que el Lobo ya no tiene jugadores clave (Lobos, Vargas, Licht...) que le restaron notoriamente potencial futbolístico.
LA DEUDA EXTERNA
Gimnasia está muy atrás en el torneo local. Apenas sumó 10 puntos (tiene pendiente el segundo tiempo del encuentro ante Boca) y de visitante, la condición en la que se presentará esta tarde en Lanús, apenas cosechó un empate 0-0 ante Banfield contra cinco derrotas (Arsenal, Belgrano, Gimnasia de Jujuy, Independiente y Estudiantes). Y si bien es cierto que el gran objetivo de este momento del año pasó a ser la Copa Sudamericana, no hay que olvidar que descuidar el torneo doméstico puede ser un dolor de cabeza muy grande a futuro. Y la gente del Lobo lo sabe perfectamente, porque tras las participaciones coperas anteriores (Sudamericana 2002 y Libertadores 2003) el promedio quedó tan debilitado que Gimnasia se codeó durante bastante tiempo con el fantasma de la promoción. Que fue barrido del horizonte con el equipo que Pedro Troglio, con trabajo, humildad y mano maestra, supo moldear.
Por eso y más allá de jugar con un equipo sin mayoría de titulares, y de tener la cabeza y todo el hambre de remontar el 4-1 el jueves próximo contra el Colo Colo, para Gimnasia el de esta tarde no es un partido más. Hay tres puntos de oro en juego. Y ganarle al equipo de Ramón Cabrero no sólo significaría sumar tres puntos en el torneo Apertura, sino salir de esta semana terrible que sufrió el grupo al recibir dos goleadas dolorosas en apenas cuatro días. Una vez más, de este grupo de jugadores depende empezar a enderezar la historia.