CIUDAD DEL VATICANO.-El papa Benedicto XVI manifestó ayer su preocupación por el "carácter dramático" de la "crisis cultural y de indentidad" del mundo contemporáneo.
En un discurso pronunciado durante una visita a la Universidad Pontificia de Letrán, en el corazón de Roma, con ocasión del inicio del año académico, el Papa condenó la ciencia moderna por privilegiar "el hacer" más que "el ser", lo que afecta la naturaleza humana.
El Pontífice, intelectual refinado y durante años profesor de teología, criticó "la pesadilla" que representa la investigación experimental sobre la inteligencia artificial, ya que olvida que "la ciencia debe trabajar para salvaguardar al hombre".
Benedicto XVI citó el mito de Icaro para describir la tentación de los científicos de "dejarse atraer por el gusto del descubrimiento sin el sostén de una visión profunda del mundo". En la mitología griega, Icaro, hijo del arquitecto Dédalo, aprendió a batir las alas confeccionadas por su padre para volar, pero voló demasiado alto pese a ser advertido de que el calor del sol podía derretir la cera con la que estaban hechas. Terminó cayendo al mar.
El Papa considera que los estudios universitarios deben servir para encontrar una solución a "la crisis cultural y de identidad que se registra desde hace años de manera dramática".
CONTRA EL MURO
Por otra parte el Vaticano condenó, la ley que prevé la extensión del muro en la frontera entre Estados Unidos y México y dijo que "no resolverá el problema del flujo migratorio entre los dos países". "No servirá para establecer una política coordinada y humanitaria de la migración", expresó la nota difundida por la oficina de prensa de la Santa Sede.
La condena del muro forma parte de las conclusiones de la reunión del Consejo Especial para América de la Secretaría General del Sínodo, a la cual asistieron los obispos de la región. El Congreso de Estados Unidos acordó prolongar en 1.200 kilómetros el muro en la frontera con México, que se extiende por 3.000 kilómetros.