-¡Qué cara está la cebolla, Aída! ¿Qué te pasó, si se puede contar?
-La realidad. Ni más ni menos. Por encima me pasó. Como un camión con acoplado. Estoy harta de ver siempre la misma película. Con los mismos actores, los mismos guionistas, los mismos extras, la misma dirección. Figuritas repetidas. Todo muy berreta. Un bajón.
-¿Lo decís por lo del 17?
-La culpa no es del chancho, Cloti. Ponele que mi hijo de 14 me dice, como al pasar: "Vieji, el sábado hago un malón para mi cumple. No hace falta que te quedes, eh. No te preocupes, que yo me arreglo solo. Tomate la noche libre. Yo cuido la casa. Andá tranquila." Si yo -distraída- le hago caso, aún sabiendo que los invitados son unos 40 adolescentes enardecidos de ambos sexos, y encima pretendo encontrar la casa en pie, no cabe duda que soy una boluda con iniciativa.
-Somos repetidores. No aprendemos más. Nunca pasamos de grado. Bonete de burro nos van a poner.
-A todos, porque los chicos hace 2 semanas que están sin clases. Paro docente, no docente, de auxiliares de limpieza, de porteros, de cocineros, huelga universitaria, jornadas de perfeccionamiento, y dále que va. `Se igual, diría Minguito Tinguitella.
-Lo tuyo es una sobredosis de realidad. Tenés que compensar con un poquito de ficción. La tele te atonta un poco, pero lo bueno es que te distrae.
-Al contrario. Yo que soy fana de Montecristo, estoy sufriendo como una perra. Ya no saben qué hacer para estirarlo. Pasan cosas más truculentas que en el noticiero.
-Es que lo truculento mide bien. Miren si no el round Sofovich vs. Fidalgo. Superó los 30 puntos. Somos conventilleros, no hay nada que hacerle. Hay que asumirlo.
-Yo estoy fascinada con la Lollobrigida. Casi 80 pirulos y se casa con un ñato 34 años menor. Una ídola. Todavía nos quedan esperanzas, chicas.
-Ni ahí. No tenemos ni la fama, ni la guita, ni el físico de Gina. Estamos fuera de concurso, Olguita.
-Eso mismo habrá pensado la chilena que le diagnosticaron gases durante 9 meses, y acaba de parir un bebé de 3 kilos. ¿Le pondrá "Flato"?
-Lo más insólito de la semana fue lo del Picasso. El magnate que lo iba a vender a 139 millones de dólares, sin querer lo agujereó con el codo. El tipo se quería cortar las tarlipes. Pero ahora resulta que con el buco vale más.
-Ya me imagino a todos los grandes coleccionistas a los codazos con sus pinturas originales. Ojo que esto sienta precedente.
-¿Y qué me cuentan del Super Bingo? A mí me salta una cifra así y me encadeno a la máquina de por vida. Será un error técnico, todo lo que digan, pero suena como un tiro para el lado de la justicia, ¿no? Que le revisen el software a Magoya.
-Brindo por la apostadora de Villa Ortúzar, que le rompió el ídem a más de uno. Chin, chin!