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| Dramas entre padres e hijos, agravados por el colapso de la Justicia |
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Cada vez que habla de sus tres hijos, a Silvia Villalva
(32) se le llenan los ojos de dolor y de ausencia. Ya van a hacer dos
años desde que se separó en malos términos de su marido y, en todo ese
tiempo, no pudo tener con ellos un vínculo normal. "Apenas los veo algunos
días a la semana, pocas horas y siempre sometida a los deseos de mi ex",
dice.
Su historia, similar a las miles que crecen en torno a las rupturas matrimoniales
problemáticas y con hijos de por medio, se convierte en un verdadero drama
cuando relata las peripecias que sufrió en los más de dos años que pasaron
desde que acudió a la Justicia de Familia para resolver el litigio con
su marido.
"Cuando recién me separé quedé en la calle, sin trabajo y sin recursos.
Fui a la Justicia para que me pongan un abogado que me defendiera porque
no lo podía pagar y que me ayudara a conseguir la tenencia de los chicos.
Cuando la causa llegó a los tribunales de Familia pasó casi un año para
que me citaran por primera vez. Y entre tanto, yo estuve meses enteros
sin poder ver a mis hijos", cuenta.
Hoy, dos años después de iniciado ese conflicto, el tribunal de Familia
nº 2 de La Plata que entiende en la causa de separación y régimen de tenencia
de los tres hijos del matrimonio de Silvia Villalva todavía no dictó sentencia.
Mientras tanto, los chicos, de 5, 7 y 9 años, permanecen alejados de su
madre.
Silvia carga toda la responsabilidad por permanecer alejada de sus hijos
y en una situación judicial de completa inestabilidad e incertidumbre
sobre la Justicia de Familia que, asegura, actúa con tiempos que no se
corresponden a la clase de situaciones que manejan. "Cuando hay chicos
de por medio, chicos que crecen alejados de alguno de su padres, no puede
ser que los jueces se tomen dos años para decidir", se lamenta.
Como Silvia, cada vez más voces se levantan para denunciar el colapso
operativo de la Justicia de Familia en el departamento judicial de La
Plata, en donde se tramitan casi seis mil causas por año que encierran,
en su gran mayoría, historias dramáticas.
Creados luego de que se aprobara la ley de divorcio para intentar descomprimir
el trabajo de los juzgados Civiles y Comerciales -donde luego de la sanción
de esa ley comenzaron a tramitarse un sinnúmero de causas por disolución
del vínculo-, los tribunales de Familia entienden en temas que van desde
divorcios vinculares a la fijación de los regímenes de visita para los
hijos o los juicios por alimentos, entre otros.
Hoy, en el marco de una saturación operativa general de la administración
de Justicia en el ámbito de la Provincia, los tribunales de Familia muestran
una de las caras más duras de esa realidad: la de los miles de ciudadanos
que esperan, con sus dramas particulares a cuestas, una respuesta.
LOS TIEMPOS DE LA JUSTICIA
En la puerta de la sede local de los tribunales de Familia, en 46 entre
12 y 13, las historias se repiten tanto como las quejas y las críticas.
Juan Manuel Verón acaba de darle un beso de despedida a su hijo, se toma
un rato para hablar con su abogada y cuenta su historia.
"Tuve que recurrir a los Tribunales de Familia por un litigio con la mamá
de mi hijo por la tenencia. Mi experiencia, al principio, fue mala. Pasaron
los primeros tres meses desde que comenzamos con la tramitación y ni siquiera
habían mandado las cédulas a la otra parte", cuenta.
"Al principio -sigue-, tuve que recurrir a un abogado que me pusieron
en el Tribunal. Pero veía que la cosa no se movía para ningún lado. Pasaban
meses y nadie me daba pelota. Mientras tanto, no podía ver a mi hijo.
Tuve que contratar por mi cuenta a un abogado y recién ahí la causa empezó
a moverse un poco. Pero creo que los tiempos son demasiado largos".
El reclamo por "los tiempos" -como lo define Juan Verón- es uno de los
más comunes entre quienes acuden a los tribunales de Familia de La Plata
para resolver cuestiones tales como el régimen de tenencia de los hijos
o la cuota alimentaria.
"Nosotros venimos planteando desde hace mucho tiempo que tiene que haber
celeridad en las decisiones. No estamos en contra de que haya discusión
o debate. Que lo haya, pero que primero se resuelva lo esencial y que
se asegure, mientras tanto, que los chicos crezcan con sus dos padres
presentes", dice Diego Luna, uno de los responsables de la asociación
civil Padres Hoy, que agrupa a padres que tienen obstruido el vínculo
con sus hijos.
Para Karina Bigliardi, directora del Instituto de Derecho de Familia del
Colegio de Abogados de La Plata, el mayor problema con los tribunales
de Familia queda plasmado en los tiempos que, hoy en día, implica cualquier
procedimiento. "En este momento, las audiencias se están fijando para
dentro de dos o tres meses. Y se trata de un trámite que, en algunas temáticas
como la de alimentos o visitas, debería hacerse en plazos mucho más cortos",
enfatiza.
"Desde el momento en que se produce una ruptura de pareja, la persona
que va a tomar decisiones sobre la vida de su hijo deber poder hacerlo
legalmente, con el ejercicio de la patria potestad", agrega Karina Bigliardi.
RECURSOS ESCASOS
A la multitud de quejas que apunta a las demoras en los trámites,
se opone una situación señalada por todos los que acuden diariamente a
realizar trámites a este ámbito judicial. La dotación de recursos dentro
de los tribunales es escasa y no alcanza para poder atender tantas causas.
En La Plata, el fuero de Familia cuenta con dos tribunales, cinco jueces,
cuatro consejeros y un puñado de empleados y auxiliares letrados para
resolver, día a día, un sinnúmero de conflictos. Con esa estructura, que
no ha sufrido grandes modificaciones en los últimos años, debe atender
cada año que pasa más y más causas.
Así surge de los datos estadísticos que se manejan oficialmente, en donde
se constata que, en un período de cuatro años, el número de causas aumentó
hasta casi alcanzar las seis mil por año.
En rigor, la progresión indica que mientras en 2000 se iniciaban en los
dos tribunales de Familia de La Plata 4.217 causas, en 2001 fueron 4.482,
en 2002 pasaron a 4.904, en 2003 llegaron a 5.314 y en 2004 (el último
año del que hay datos oficiales) alcanzaron las 5.752.
Los números, brindados por el Departamento de Estadísticas de la Procuración
General de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia, marcan una tendencia
que también se repite a nivel provincial, donde el número global de causas
iniciadas pasó de 38 mil en 2000 a unas 66 mil en 2004.
A través pedidos formales, EL DIA intentó en varias ocasiones tomar contacto
con alguno de los jueces de los tribunales platenses para que aportaran
su visión sobre esta problemática. Sin embargo, ningún funcionario de
los dos tribunales accedió a mantener una entrevista para esta nota.
CONSEJEROS COLAPSADOS
A la hora de describir más detalladamente el nudo del colapso
en los tribunales, muchos apuntan a la escasa presencia de consejeros,
los encargados de llevar a la práctica la gran mayoría de las tareas que
se cumplen en esos juzgados.
"Dentro del derecho de Familia, la práctica de la conciliación es central.
Los encargados de llevar adelante esa conciliación son los consejeros
y sólo hay dos por cada Tribunal. Claro que no dan abasto con la carga
de trabajo que tienen", explican los abogados que transitan los pasillos
de los tribunales de la calle 46.
Para Karina Bigliardi, del Colegio de Abogados de La Plata, el de la falta
de personal es uno de los grandes problemas. "Son tres jueces y dos consejeros
por tribunal. Pero quienes deben hacer el trabajo de armar los expedientes
y hacer la mayoría de los trámites son los auxiliares y hay pocos. Digamos
que tienen la misma cantidad de gente y cada vez más trabajo".
"Pero también -denuncia- falta especialización dentro del fuero. Salvo
algunas excepciones, quienes trabajan allí no están especializados. Y
eso, para cualquier circunstancia, es fundamental".
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