El encuentro de la hija de la Thatcher con platenses
"Fuimos con una mochila pesada y la trajimos llena de paz", dice Oscar Ibarguren, uno de los platenses que combatió en Malvinas y que viajó recientemente a las islas por primera vez en 24 años junto a Luis Poncetta, Raúl Pavoni y Gabriel Sagastume, todos integrantes del poder Judicial en una travesía que les depararía algunas sorpresas. La más singular de ellas, un encuentro con Carol Thatcher, la hija de Margaret, que trabaja en una película "crítica hacia la actuación de su madre durante la guerra". Thatcher, de 53 años, se interesó por conocer la experiencia bélica de los platenses y les prometió encontrarse con ellos en la Argentina para "comer un asado y tomar un vino".
"Fue un hecho circunstancial e inesperado", dice Ibarguren al referirse al encuentro con Carol Thatcher, hija de Margaret, que desempeñaba la función de primera ministra británica en 1982, durante la guerra.
Carol Thatcher, que es periodista, trabaja en el documental "Mumy's War" ("La Guerra de Mami"), que será emitido por Channel 4 y que girará en torno a la guerra de Malvinas y la información documentada en los diarios privados de la "Dama de Hierro".
En el marco de esa realización, Thatcher visitará Buenos Aires a partir del 17 de diciembre en un viaje no oficial, en el que buscará entrevistarse con familiares de caídos y ex combatientes en el conflicto del Atlántico Sur. La visita generó alertas por su seguridad, que los servicios de inteligencia argentinos hicieron llegar a la productora del filme ante la posibilidad de que se realicen escraches por parte de ex combatientes.
EL ENCUENTRO
Ibarguren contó que viajaron hasta Malvinas hace tres semanas en el mismo avión que Thatcher y su equipo sin saberlo, y cuando se disponían a abordar el avión de regreso desde Malvinas, una productora de la BBC se les acercó para decirles que Thatcher quería hablar con ellos.
"Ella se interesó por conocer nuestra experiencia de guerra y nos pidió que se la contáramos, pero le explicamos que no podíamos hacer un relato breve en esa circunstancia. Así que nos prometió que se iba a contactar con nosotros cuando llegara a Buenos Aires para 'comer un asado y tomar un vino'".
Ibarguren relató a su vez que "el tono de la película de Carol Thatcher -a quien definió como 'una mujer pintoresca'- es crítico hacia la actuación de su madre en el conflicto de Malvinas". Pero a su vez aclaró que en ningún momento la periodista les propuso participar del documental.
"Se trató de un encuentro casual, una charla que se extendió por unos diez minutos, y en ningún momento nos propuso participar en la película, algo que tampoco nos interesa", explicó Ibarguren.
El regreso de los platenses a Malvinas tendría otro condimento especial, ya que coincidió -casualmente- con la conmemoración de los ingleses caídos en distintos conflictos, y les dio a los ex soldados locales la posibilidad de encontrarse con británicos que habían combatido en Malvinas en 1982.
"El 12 de noviembre, cuando Inglaterra recuerda a los ingleses caídos en distintos conflictos, nosotros estábamos en Malvinas. Y alguien nos dijo que había ex combatientes británicos. Con ellos tuvimos un encuentro bueno y, aunque no pudimos hablar mucho por la barrera idiomática, hay cosas que se entienden sólo con las miradas. Entendimos que ellos también sufrieron el rigor de la guerra. Y nos pudimos estrechar la mano", cuenta Ibarguren
LOS FANTASMAS DE LA GUERRA
Los ex soldados platenses, que habían decidido viajar a Malvinas como una forma de enfrentar a los fantasmas de la guerra, pudieron recorrer sus antiguas posiciones en las islas y descubrir que se conservaban casi en el mismo estado en que las dejaron 24 años antes en el marco de un combate sin cuartel.
El viaje también les permitió reencontrarse con pertrechos bélicos que les habían pertenecido.
También visitaron el cementerio de Darwin y recorrieron los principales escenarios de la conflagración bélica que enfrentó a nuestro país con Gran Bretaña en 1982.
Tres de los ex combatientes pertenecían al Regimiento 7 (Poncetta, Sagastume e Ibarguren), mientras Pavoni estaba alistado en un regimiento de Mercedes. Los primeros combatieron en la zona de Wireless Ridge, ubicada a un kilómetro de Monte Longdon, mientras Pavoni lo hizo en la zona de Puerto Argentino.
"Fue bastante conmocionante el momento en que me reencontré con la posición y con elementos como mi caramagnola, un borceguí o una estaca de carpa. Quise traerme esos elementos, que para mi tienen un gran significado afectivo, pero en el aeropuerto me los hicieron dejar. Me explicaron que ellos quieren mantener toda la zona de combate intacta, como estaba en 1982", relató Ibarguren.