El presidente de River había dicho que Boca "más que un club es el buque de la insignia de la derecha", en clara alusión a la carrera política de su titular. Desde la Ribera lo acusaron de ser el responsable de "la peor gestión en la historia de River". Y siguen
La anunciada convivencia que intentaron transmitir en algún momento para detener a los violentos y la pergeñada idea de montar un estadio único tal cual ocurre en otras latitudes del mundo parece haber quedado en el olvido luego de que José María Aguilar y Mauricio Macri protagonizan una dura polémica cuya derivación parece difícil de precisar.
Hoy parece lejana aquella buena onda que existió en el 2002 cuando los máximos referentes de las entidades más poderosas del fútbol doméstico aparecían en las portadas de los principales diarios nacionales procurando ponerle paños fríos a la disputa de una nueva edición del clásico con el objetivo de detener a los violentos.
Es más, fuentes cercanas a la Comisión Directiva de River dejaron trascender que las relaciones con el presidente de Boca están interrumpidas.
"Con Macri está todo mal", señalaron voceros de River cuando el cronista intentó bucear en el tema que fue creciendo en los últimos días al tenor de las declaraciones.
Los primeros síntomas de desencuentro arrancaron a principio de año con la política impulsada por Boca de restringir la entrega de localidades para el equipo visitante.
En oportunidad de jugar el primer superclásico oficial del año, Aguilar disparó contra Macri, a quien acusó de romper con la tradición del fútbol argentino al pretender entregarle sólo 3.000 localidades para un partido de características especiales como es un Boca-River.
A las quejas sobre la capacidad de la Bombonera, Macri arremetió contra la arquitectura del Monumental, estadio al que definió como "una heladera espantosa".
En medio de este ida y vuelta vinculado con el folclore futbolístico se mezcló la política.
La frustrante caída de Boca en la definición del torneo frente a Estudiantes tras llegar a las últimas dos fechas con cuatro puntos de ventaja sobre el ahora campeón, le dio el pie a Aguilar para disparar algunos de sus dardos.
El presidente de River aseguró que Macri "no pagará costo alguno" tras la inesperada caída del equipo de Ricardo La Volpe en la gran final del Apertura "ya que cuenta con protección mediática".
Aguilar fue más allá en sus conceptos y hasta dejó de lado el aspecto estrictamente deportivo cuando el viernes último disparó que Boca "más que un club es el buque insignia de la derecha".
Sus palabras cayeron muy mal en la Bombonera y el primero que se mostró sorprendido fue el propio Macri, quien, dolido, le recomendó trabajar por River.
Sin embargo, su mano derecha, Pedro Pompilio, salió con los tapones de punta y lo cruzó a lo Krupoviesa para señalar a Aguilar como el responsable de la peor crisis económica y administrativa de la historia de River.
"Aguilar debería mirarse en el espejo para ver por qué no puede caminar libremente por la calle y preguntarse cuánta responsabilidad tiene en la peor gestión
económica-administrativa en la historia de River", disparó Pompilio metiéndose de lleno en un tema interno del club de Núñez.
"Habla desde la ignorancia. Si no conoce los números de Boca, menos va a conocer los míos", dijo sin dar mayores detalles el titular millonario.