Cómo vivió las primeras horas del día el joven imputado de haber abusado de su madre y luego estrangularla. La mañana más complicada y la maniobra que venció a la prensa
Facundo Macarrón, imputado de haber abusado de su madre Nora Dalmaso y luego estrangularla, eligió preservar su bajo perfil y eludir cualquier tipo de contacto con los medios, en las primeras horas que lo tuvieron en el ojo del huracán, con su foto en la tapa de todos los diarios y su nombre en boca de toda la opinión pública.
Al presentarse hoy en la Fiscalía de Javier Di Santo para notificarse de la imputación en su contra, el joven de 19 años se escabulló por una puerta lateral, dejando con las manos vacías a los numerosos periodistas que cubrían la nota.
Fuentes judiciales dijeron a la agencia Noticias Argentinas que el joven y Sonzini Astudillo entraron por una puerta lateral a la que se accede por el subsuelo del edificio anexo de los Tribunales locales, para no ser visto por los periodistas que se hallaban en el lugar.
El hijo de Dalmasso llegó hasta las oficinas del fiscal Javier Di Santo, quien interviene en el caso, y firmó la notificación en la cual se dejaba constancia de la acusación que desde ayer pesa en su contra: "abuso sexual" y "homicidio calificado" por el vínculo.
Luego, se retiró del edificio siempre acompañado por Sonzini Astudillo y, nuevamente, su presencia no pudo ser registrada por los periodistas.
Es que Facundo Macarrón viene cultivando el bajo perfil desde el comienzo de este macabro caso policial que conmueve a Río Cuarto: de hecho cuando apareció ante la prensa visiblemente dolido diez días después del asesinato de su madre, ningún habitante de Río Cuarto imaginaba que la investigación desembocaría en el joven de 19 años.
Pero lo cierto es que la Justicia transformó al hijo de Nora Dalmasso en la piedra angular de la investigación por el asesinato de su propia madre, ocurrido el sábado 25 de noviembre de 2006 en su casa del barrio Villa Golf en Río Cuarto.
Tras los análisis genéticos, la Justicia cordobesa imputó al joven acusado de "homicidio agravado" y "abuso sexual" contra su madre, lo que abrió el campo para una amplia gama de especulaciones en torno a la "doble personalidad" de Facundo.
Por un lado, se habla de un alumno del segundo año de abogacía, típico hijo de familia medio acomodada, muy estudioso, aplicado en todas sus tareas y vinculado con actividades sociales importantes, como una intensa participación en el Rotary Club de esa provincia.
Allí, colaboraba con distintos proyectos sociales junto a una serie de jóvenes también de clase media alta de la sociedad cordobesa.
Quienes lo conocen hablan de un chico que "lee mucho", con diversos intereses intelectuales, callado y muy observador.
También, aseguran que es tranquilo y que siempre cumple el rol de "mediador" en cualquier conflicto.
De hecho, sus tías lo defendieron en varias oportunidades ante las imputaciones que se le realizan y expresaron que "no es un chico violento ya que nunca le levantó la mano a nadie".
Facundo, además, solía viajar 200 kilómetros los fines de semana a visitar a sus padres.
No obstante, dentro de esta personalidad -más bien introvertida y solidaria- sobresale otra, no pública ante la sociedad y los vecinos.
Al parecer, Facundo ha sido desmedidamente presionado por sus padres, en especial por "Norita", desde muy pequeño, período donde se constituye la personalidad de un sujeto, que pudo haber marcado esta otra faceta.
A sus amigos de mayor confianza les había confiado su lucha permanente con su madre por las exigencias en el estudio, en las vinculaciones sociales y en su vida en la casa.
A diferencia de lo que sotienen los más íntimos de Facundo, la tía del joven explicó que Nora Dalmasso "era una persona muy abierta", nunca se interpuso en las relaciones de su hijo con sus amigos y conocía y aceptaba "la elección sexual" del joven.
Además, reconoció que Dalmasso "nunca se enojó por la presentación de una pareja de Facundo".