A M.L (23 años) un sujeto la atacó cuando volvía a su casa a las 11 de la noche, después de haber bajado del micro en una esquina de Los Hornos. Fue en una calle oscura y era un domingo frío, en agosto. Pero S. (29) sufrió una experiencia similar en el Bosque, una mañana soleada de sábado, en septiembre del año anterior. Y a una chica de 13 años le acaba de pasar a las 2 de la tarde, cuando estaba en un cibercafé de Plaza Italia.
El Bosque, la Estación de trenes y las plazas San Martín, Rocha e Italia son, de acuerdo con la estadística de denuncias, los lugares de la Ciudad en los que se ha registrado un mayor número de ataque

Pueden estar en todas partes y a toda hora. No existen formas seguras para evitarlos ni tampoco certezas sobre cómo y cuándo podrán atacar. El crecimiento de los delitos de índole sexual ha sembrado de puntos rojos el mapa de la Región y ésa quizá sea la prueba más contundente de la gravedad de este problema que atemoriza a los platenses.
Del análisis de las últimas estadísticas locales sobre delitos de índole sexual surge, entre otras conclusiones, que en La Plata los violadores han empezado a prescindir de las sombras de la noche como aliadas para cometer sus actos. Hechos y denuncias concretas demuestran que ya no los espanta la luz del día.
Para algunos investigadores policiales, a quienes aún en forma reservada les cuesta admitir que el crecimiento de delitos a plena luz del día puede estar emparentado con la mayor inseguridad general y con el hecho de que La Plata siga en los primeros puestos del listado de ciudades más inseguras de la Provincia (según surge del Mapa del Delito que elabora el ministerio de Seguridad bonaerense), el crecimiento de las violaciones fuera de los horarios "tradicionales", es decir, de noche o de madrugada, tiene algún punto de contacto con el consumo de drogas que, dicen, "elevan el nivel de audacia de esta clase de delincuentes". Es una estimación que, sin embargo, choca con otros datos de este fenómeno. El trabajo citado ayer de la especialista Eva Sanz indica que las drogas tiene una escasa presencia en el perfil de los violadores. Sobre el universo de individuos condenados por violaciones que analizó Sanz, el 85% nunca había consumido drogas.
HORAS CRITICAS
Para explicar el fenómeno de las violaciones en pleno día, otras fuentes policiales aluden a las consecuencias de la "mutación" delictiva y a cómo las distintas formas de delinquir se han ido "acomodando". Y ponen como ejemplo los casos de mujeres atacadas en sus domicilios entre las horas inmediatamente posteriores al mediodía y las cuatro de la tarde, aunque en City Bell se han registrado en los últimos años ataques de este tipo durante la noche, como el que resultó víctima una profesional de esa zona. "En distintas zonas de la ciudad esa franja horaria es de gran inactividad y son momentos en que por razones laborales o escolares muchas mujeres están solas en la casa", señalan.
Casos como el que se menciona han ocurrido en la zona norte, entre Gonnet y Villa Elisa, y a pesar de los sistemas de alerta que en algunos barrios han implementado los vecinos y que, básicamente, consisten en articular llamadas telefónicas entre ellos ante la presencia de sospechosos en el barrio.
Más allá de los ataques registrados en domicilios particulares, la zona norte -especialmente los sectores próximos al Camino General Belgrano o entre ambos caminos- han sido escenario de otros hechos en horarios diurnos y donde las víctimas han sido mayoritariamente menores de edad.
En ese marco, las paradas de colectivos a lo largo del Camino Belgrano parecen haber sido los sitios donde los atacantes han desplegado, con frecuencia, su accionar, especialmente en los casos en que se movilizaron en automóviles donde trasladaron a sus víctimas a los lugares donde luego se consumarían los abusos. En estos casos la exhibición de un arma de fuego desde el interior del automóvil ha sido la manera de paralizar a la víctima y obligarla a subir al vehículo.
LAS PARADAS DE COLECTIVOS
Otra forma de ataque frecuente en las paradas de colectivos es mediante el acercamiento imprevisto y el uso de un arma blanca. "Vino desde atrás y mientras me abrazaba me apoyó un cuchillo a la altura de la cintura. Me dijo: 'caminá conmigo' y así me llevó hasta una obra en construcción donde me obligó a practicarle sexo oral", relató la víctima de un abuso sexual ocurrido en 2003 en la zona del Camino General Belgrano y Güemes, en City Bell.
Según se explicó, la frecuencia de los ataques en las paradas de colectivos está directamente relacionado con el horario y la época del año. Así se explica la consumación de hechos en horas muy tempranas de la mañana durante el invierno -entre las 5.30 y las 7.15-, cuando aún no ha amanecido. Del mismo modo, cuando anochece más temprano, a partir de las cinco de la tarde en invierno, se han producido varios de estos ataques, el más reciente a las 17.30 en 520 y 115 donde una chica de 16 años fue abordada por un sujeto que la obligó a trasladarse a un baldío de la zona donde la sometió a una violación.
Del análisis de los casos ocurridos en los últimos 12 meses, surge que la zona de las vías ferroviarias cercanas a la estación de 1 y 44 y su prolongación en inmediaciones de Tolosa y el barrio Hipódromo se han convertido en sectores de alta peligrosidad. En esa zona se cometieron durante junio y septiembre más de media docena de violaciones denunciadas por sus víctimas. Pero no es la primera vez que en Barrio Hipódromo ocurren violaciones. Ya en 2001 los vecinos se movilizaron para reclamar a las autoridades medidas urgentes ante una serie de casos ocurridos en esa zona.
Algunos especialistas han señalado que si existe un delito de alto índice de "cifra negra", es decir que no se denuncia, son los hechos de índole sexual ocurridos en la vía pública. En este "rubro", se explicó, se mezclan los hechos de abuso sexual con acceso carnal con aquellos considerados "menores" -pero igualmente traumáticos- como los manoseos.
PLAZAS, PARQUES, BOSQUE
En la confección de una suerte de mapa de las violaciones en La Plata, fuentes policiales remiten, particularmente, a las jurisdicciones 9º y 2º donde se ubican el Bosque, la estación ferroviaria y "plazas clave". A estos sectores se agregan los parques Saavedra y San Martín y, aunque en menor medida, las céntricas Plaza San Martín, Plaza Italia y Plaza Rocha así como otra de notable concurrencia nocturna como Plaza Moreno. Durante septiembre de este año, una adolescente fue atacada en el Parque Saavedra por un individuo que, luego de secuestrarla, la violó en un baldío de 18 y 84.
En Plaza San Martín, durante junio de este año otra chica debió pasar por la misma experiencia a manos de un individuo que la abordó en horas de la noche.
En tanto, y aunque muy pocas realizaron denuncias formales, se sabe que varias mujeres que practican aerobismo durante la tarde-noche en Plaza Moreno le han hecho saber a la policía sobre la presencia de individuos que, en algunos casos, las han manoseado para luego huir a pie o en bicicletas.
A diferencia de años anteriores, este año han disminuido las denuncias en la zona del Bosque, otro lugar de intensa presencia de personas de ambos sexos realizando prácticas aeróbicas. Pero la existencia de casos de este tipo o aun más graves, como violaciones, obligó a la policía a realizar patrullajes continuos, especialmente por la zona de la Gruta, el Lago y las áreas ubicadas detrás del Museo.
Una prueba de que el accionar de quienes cometen delitos de índole sexual no reconoce geografías urbanas son los casos de violaciones denunciados el año pasado y durante 2004 en negocios de ropa céntricos y en locutorios donde empleadas han sido atacadas en horas de la tarde posteriores al mediodía o entre las 19.30 y las 20.30.
Algunos especialistas sostienen que debe prestarse particular atención a esta época del año y, sobre todo, al verano. Los registros más recientes que manejan en el área de Delitos Sexuales de la policía local, hablan de un incremento de denuncias hacia septiembre y octubre.
Entre algunos factores que, en forma reservada, se menciona como posibles disparadores de una mayor actividad de estos delincuentes, se toma en cuenta que la vestimenta de verano de sus potenciales víctimas ofrece menos obstáculos que la ropa de invierno para la consumación del delito.
LA VIOLACION OCASIONAL
"Sin duda estamos ante un fenómeno en auge en el que debemos establecer una línea divisoria entre lo que podemos llamar delincuente nato, según los conceptos de Lombrosso y Ferri, padres de la criminalística, y el delincuente ocasional, aquel que comete un hecho porque ve condiciones favorables para hacerlo pero que no tiene tendencia a reiterarlo. Es el caso típico del sujeto que sale con una chica que en la primera cita no quiere tener relaciones y ante eso termina violándola. Hoy en La Plata se están dando muchos de esos casos". Los conceptos pertenecen al capital Norberto De Luca, jefe del área judicial de la DDI La Plata.
Por la experiencia diaria que le toca vivir, De Luca considera que "el factor sorpresa es la herramienta clave de estos sujetos que generalmente atacan por detrás o, cuando lo hacen por delante, aprovechan el hecho de que la mujer generalmente no mira a los ojos a quien viene de frente. En ese segundo que dura el inicio del ataque, el violador gana la mayor parte del terreno porque logra paralizar a la víctima por el miedo pero primero por la sorpresa".
Al regresar sobre la cuestión de los "violadores ocasionales', De Luca sostiene que "se trata de personas muy jóvenes y en muchos casos los hechos se inician dentro de boliches o lugares de esparcimiento donde esta gente hace inteligencia previa".