Publicado en Edición Impresa:  Policiales
 miércoles | 04.06.2008  Actualizado: 05:26

Irá 49 años a la cárcel por violar y matar a una nena
Es la pena más alta aplicada por la Justicia bonaerense en un juicio oral

Un hombre fue condenado ayer en nuestra ciudad a 49 años de prisión al ser hallado culpable de haber torturado hasta la muerte, violando y flagelando durante un mes a una niña de 11 años, hermana menor de su concubina, en un horroroso hecho ocurrido en el 2003 en San Miguel del Monte.

La dura sentencia -la pena más alta en la Provincia en juicio oral- fue impuesta por el Tribunal Oral en lo Criminal IV de La Plata a Adán Osvaldo Garabento (45) por los delitos de "homicidio simple, abuso sexual con acceso carnal y privación ilegal de la libertad calificada".

En el veredicto los jueces Gloria Berzosa, Juan Carlos Bruni (h) y Emir Caputo Tártara, dieron por acreditado que a mediados de enero de 2003, la menor de 11 años, oriunda de Entre Ríos, fue traída a San Miguel del Monte por parte de su hermana de 20 años y su concubino.

También se explicó que en esa casa vivió bajo la guarda provisoria del ahora condenado hasta el día de su muerte, el 20 de febrero de 2003.

"Desde su arribo y hasta la fecha antedicha, la menor fue ilegalmente privada de su libertad, abusada sexualmente mediante acceso carnal en forma reiterada, e igualmente golpeada, provocándole lesiones múltiples en todo su cuerpo con distintos medios de producción (cables, sogas, puños, otros objetos contundentes y quemaduras de cigarrillos) así como en tiempos diversos, constatándose lesiones de diferente evolución: cicatrices, heridas de siete a diez días anteriores a la muerte y las producidas 48 horas previas a su deceso ocurrido como resultado de las mismas, determinándose pericialmente que la menor perdió la vida por 'traumatismo cranoencefálico con hematoma cerebral, luego de haber sido sometida sexualmente y sufrido traumatismos severos'", se precisó en el veredicto.

TESTIGOS DEL HORROR

El primer médico que fue testigo del horror, que atendió a su llegada a la niña en el hospital dijo en el juicio: "soy padre y este caso me pegó fuerte. Es la primera vez que veo a una criatura tan salvajemente golpeada".

La enfermera que la vio por primera vez explicó que la niña tenía "la mandíbula fracturada, muy lastimada, hinchada, de color amarillo, con marcas en las piernas y los brazos como si hubiese estado atada".

Luego -muy conmovida- le dijo al Tribunal que "no recuerdo otro caso más aberrante que este".

Una médica que participo ese día en la atención de la víctima narró ante los jueces que la pequeña "tenía un paro cardíaco, traté de reanimarla, tomé su mandíbula para entubarla y me di cuenta que estaba fracturada, luego comenzó a salir de su boca abundante secreción, supuse que del pulmón. Constaté de inmediato, sin más, que había muerto. Y atento a su palidez, que no había ocurrido recientemente".

También explicó que la menor "tenía hematomas y edemas en el cuero cabelludo, quemaduras de cigarrillos en todo el cuerpo, un gran hematoma en pubis y nalgas, evidencia de una gran violencia sexual en región perineal, himen desgarrado y ano dilatado, así como edemas en sus manos y pies, marcas de ataduras en sus puños y tobillos. Pese a mi vasta experiencia nunca vi un caso similar".

Luego los forenses describieron que la niña tenia "un traumatismo cranoencefálico que le produjo doble fractura de maxilar, hematoma cerebral, con contusión e infiltrado en el cerebelo, dos traumatismos abdominales que le provocaron un desgarro del hígado e infiltrados hemorrágicos en intestinos y riñones (por golpes de puño)".

Además detallaron que "debido a semejante desproporción entre víctima y victimario, se rompió el ligamento que sostiene a los huesos de la cadera con el pubis, aspecto característico de empalamiento".

"SUFRIMIENTO BRUTAL"

Por último señalaron que "el sufrimiento de la niña fue brutal. No se entiende cómo no fue advertida y auxiliada por un adulto porque el labio superior eran tres tiras, más las perdidas de los dientes y el gran hematoma".

"Debió haber llorado y quejado muchísimo de los intensos dolores, sin poder comer al menos por 48 horas, más aún la lesión en la nariz (fractura expuesta) le debe haber dificultado la respiración", concluyeron los forenses.

LE DECIA "PAPI"

Como agravantes los jueces tomaron en cuenta que la víctima tenía 11 años, la relación de concubinato del imputado con la hermana de la niña, "vinculo que lo debía tornar más próximo en el afecto y respeto en lugar de vulnerar la confianza en él depositada, ya que la pequeña le decía 'papi' a Garabento; la circunstancia de estar al cuidado de la menor y en la situación de sometimiento en la que se encontraba su pareja, le aseguró el control de la situación, a punto tal que le permitió la consumación de un despliegue inusitado de violencia traducido en la multiplicidad de lesiones de todo calibre y abusos sexuales hasta que finalmente le diera muerte".

TAMAÑO DEL TEXTO

ampliar | reducir
IMAGENES
Adán Osvaldo Garabento rumbo a la cárcel. Deberá purgar una condena de 49 años de prisión. El caso fue tildado de “espeluznante“
Adán Osvaldo Garabento rumbo a la cárcel. Deberá purgar una condena de 49 años de prisión. El caso fue tildado de “espeluznante“
Suplemento semanal del rugby platense

 © Copyright 1998-2007 El Día S.A.
Póngase en contacto con nosotros Contáctenos | Página de Inicio | Mapa del Sitio | Versión Palm
Logotipo del Internet Advertising Bureau Miembro del IAB. Internet Advertising Bureau Logotipo de Certifica Metric Sitio auditado por Certifica Metric
ElDia.com