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martes | 28.04.2009 Actualizado: 10:02
CINECIA
Entre las aves, el éxito también es cuestión de imagen
Especial para EL DIA de National Geographic
El viejo dicho "la imagen es todo" parece ser cierto, al menos para las golondrinas. En un estudio reciente, las aves macho con plumaje de colores vivos atrajeron más hembras y despertaron más celos entre otros machos. Las respuestas de sus pares aumentaron la testosterona de los machos teñidos.
La investigación, dirigida por la ecóloga Rebecca Safran, de la Universidad de Colorado en Boulder, demuestra una relación dinámica entre el aspecto externo y el cambio biológico. "¿Cómo interactuaron el comportamiento y el aspecto de manera que un macho con un nuevo status comenzó a comportarse como un macho superior? No se miró al espejo y dijo 'soy el macho más negro'", reflexiona Safran.
La apariencia y el status mejorados de los machos se vieron reflejados, en cierto sentido, en la respuesta de otras aves.
COMPORTAMIENTO DOMINANTE
Safran y sus colegas mejoraron el atractivo de 63 aves oscurenciéndoles las plumas rojas del pecho que las hembras encuentran más atractivas. Luego, los liberaron en sus hábitats de Nueva Jersey para recapturarlos una semana más tarde. En ese lapso, el cambio de color, realizado con un marcador no tóxico, provocó cambios en la química del organismo de las aves.
John Wingfield, profesor de neurobiología, fisiología y comportamiento de la Universidad de California, que no participó del estudio, opinó: "Es otra clara demostración de que al alterarse la interacción social de un individuo se producen profundos efectos no sólo en su conducta sino también en su fisiología".
El aumento de testosterona puede explicarse por el aumento de los cortejos con hembras, pero las interacciones macho-macho también pueden influir. "Hay una antigua hipótesis llamada 'hipótesis del desafío' que sugiere que las interacciones entre machos pueden aumentar la testosterona, especialmente en especies socialmente monógamas como las golondrinas", dijo Wingfield.
Incluso es posible que los machos naturalmente dominantes sospechen y de alguna manera determinen que sus competidores artificialmente teñidos están engañando al sistema. Pero en opinión de Safran, los datos no apoyan esta teoría.
Estudios previos demostraron una relación socio-fisiológica en los niveles de testosterona, registrándose aumentos en hombres que ven ganar a su equipo favorito o que miran una pelea. "El feedback social cotidiano afecta la fisiología", explicó Safran. "Si alguien que no es morocho se mueve en un grupo de hombres morochos, percibe que no le conviene el grupo porque está bien claro que no es el individuo superior".
"Pero si uno recibe el mensaje de que es algo especial, esa señal le hace comportarse como un individuo dominante".
La investigación de Safran, publicada en Current Biology, fue financiada en parte por una beca del Comité de Investigación y Exploración de la National Geographic Society (propietaria de National Geographic News.)
MAS OSCURO, MAS ATRACTIVO
El equipo de Safran había descubierto con anterioridad que las aves macho más oscuras tenían niveles más altos de testosterona. En un estudio de 2005 el equipo reveló una relación entre la coloración y el éxito reproductivo de los machos. Evaluando a los machos antes y después de la coloración artificial, descubrieron que los machos a los que se les había acentuado el color del plumaje tuvieron más pichones.
La observación fue reveladora también en lo que hace a las hembras. "Las hembras dinámicamente actualizaron su percepción de la cualidad masculina", dijo Safran, añadiendo que las hembras tendían a engañar a los machos que no podían mantener su color.
Es probable que el color oscuro del plumaje de las golondrinas, al igual que las cornamentas y otros afrodisíacos animales, hayan evolucionado como indicador general de la salud y la capacidad reproductiva de un individuo. Pero esta teoría de la selección sexual podría ser modificada a medida que avanzan las investigaciones.
"La idea imperante ha sido que los machos que no están en buen estado sencillamente no tienen tan buen aspecto, y que los machos en excelentes condiciones pueden desarrollar plumajes que hablan de su buena salud", señaló la investigadora. "Suele considerarse una relación fija, pero este estudio sugiere que hay una dinámica muy interesante entre ambas cosas".
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