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lunes | 08.03.2010 Actualizado: 07:25
ARGENTINA Y EL MUNDO
Papeleras: esperando el fallo de La Haya
Por GABRIEL PROFITI
La cuenta regresiva al fallo de la Corte Internacional de La Haya comenzó a correr y con ella la expectativa de que descubrirá un nuevo tiempo en la relación entre la Argentina y Uruguay tras cinco años perdidos en la batalla por la celulosa.
La resolución del tribunal de las Naciones Unidas está prevista para principios de abril y cerrará una causa iniciada el 4 de mayo de 2006 cuando la diplomacia fracasó y Buenos Aires demandó a Montevideo por violar el Estatuto del Río Uruguay.
Tanto fue el tiempo transcurrido que las pasteras diseñadas para instalarse en la margen oriental del río dejaron de ser dos.
Ence, de capitales españoles, primero anunció su relocalización y luego abandonó el proyecto, mientras que la finlandesa Botnia cumplió dos años desde su inauguración pero por un cambio en su composición accionaria pasó a llamarse UPM.
El proceso incluyó una fallida "facilitación" del Rey Juan Carlos de Borbón, soluciones insólitas como la creación de un paisaje artificial frente a Gualeguaychú para eliminar la "contaminación visual" y el establecimiento de un corte ininterrumpido de la ruta 136 desde el 20 de noviembre de 2006.
Además, Uruguay perdió al jefe de su equipo jurídico ante el tribunal, el embajador Héctor Gros Espiell, fallecido el 30 de noviembre pasado a los 83 años.
VOLUNTAD POLITICA
Sobre el filo de la sentencia, el dilema que armó Botnia en la medianera sigue sin resolverse, pero lo que cambió fue la voluntad política en ambas orillas de superar una controversia que embarró no sólo a ese tema puntual sino toda la relación.
José "Pepe" Mujica tiene un objetivo de máxima que todavía no pudo resolver: desbloquear el Puente General San Martín. Pero tomó la decisión de que -pase lo que pase- recuperará el vínculo bilateral y el planteo fue bienvenido por Cristina Kirchner.
Se acabó el lema "con los puentes cerrados no se dialoga" impuesto por Tabaré Vázquez y los gestos errantes del kirchnerismo con los asambleístas de Gualeguaychú.
En la reunión que Mujica y Cristina Kirchner tuvieron el 15 de enero en la Casa Rosada resolvieron esperar al laudo internacional para normalizar la relación. Eso significa el inicio de otra etapa con nuevos embajadores.
También hablaron de crear una comisión negociadora bilateral pero esa idea perdió fuerza en las últimas semanas.
Del lado uruguayo, Guillermo Pomi reemplazará a partir del 1 de abril a Francisco Bustillo que pasó a ser jefe de Gabinete de la Cancillería, mientras que un embajador político -no de carrera- sustituirá a Hernán Patiño Mayer que cumplió una misión de ocho años en la Embajada argentina en Montevideo. La primera opción fue el ex gobernador pampeano Rubén Marín, pero ahora parece caída, deslizaron voceros oficiales.
El líder del Movimiento de Participación Popular (MPP) y segundo presidente del Frente Amplio tiene previsto además replantearse el piquete uruguayo para que Néstor Kirchner pueda asumir como titular de la Unasur, aunque ahora resta ver si el patagónico mantiene el deseo de ocupar ese trono regional.
EL FALLO
Desde el 2 de octubre pasado, cuando finalizaron las últimas audiencias del juicio, la Corte se encuentra deliberando el desenlace del caso.
La Argentina pidió que el vecino país:
- Reanude el estricto cumplimiento del Estatuto del Río Uruguay.
- Cese inmediatamente los actos ilegales.
- Restablezca en términos legales y físicos la situación que existía antes del daño internacional cometido. (La relocalización de Botnia).
- Pague una compensación por los daños irremediables en un monto a determinar por la Corte.
- Y provea de garantías adecuadas de que se abstendrá en el futuro de impedir que el estatuto del Río Uruguay sea aplicado.
Uruguay pidió:
- El rechazo del reclamo de la Argentina y que disponga que Uruguay tiene derecho a que la planta de Botnia continúe operando.
Más allá de las presentaciones, las partes consideran improbable que la Corte disponga una relocalización de la planta, y por el contrario esperan que ordene un minucioso control conjunto de sus emanaciones más una multa para Uruguay.
"Esperamos un tirón de orejas, pero de ninguna manera que pidan una relocalización de Botnia, por lo que será hora de que nos sentemos los dos países a ver cómo controlamos a la planta", sostuvo una fuente uruguaya con acceso al presidente.
El dato es importante y demuestra que Uruguay por primera vez no mantiene un respaldo ciego sobre Botnia.
Los que no están dispuestos a aceptar un laudo de esta naturaleza son los asambleístas de Gualeguaychú. Y difícilmente levanten el bloqueo en la localidad de Arroyo Seco, pese a que se redoblarán las presiones para que lo hagan.
Lo cierto es que más allá de lo que ocurra, el agrupamiento ambiental ya se ganó un lugar entre las cruzadas ecologistas históricas.
Su lucha bien puede compararse con el movimiento ecologista que, en 1977, marcó un mojón en la comunicación alternativa con la radio Verte para protestar contra la construcción de la central nuclear de Fassenheim en la región francesa de Alsacia.
Más allá de eso, hoy la central es la más antigua de Francia.
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