Con el anuncio del superávit fiscal de 2011, el vicepresidente Amado Boudou finaliza su presidencia de 20 días en reemplazo de Cristina Kirchner, la cual estuvo marcada por el bajo perfil y el estricto seguimiento de las instrucciones impartidas por la mandataria desde Olivos, según el mismo reconoció.
El superávit primario de las cuentas públicas nacionales rozó los 5.000 millones de pesos en 2011, cuando la Argentina creció 9,2 por ciento, anunció el Vicepresidente.
En una conferencia de prensa, Boudou, al frente del Poder Ejecutivo interinamente, detalló que el superávit fiscal ascendió a los $ 4.919,7 millones el año pasado.
Se trata de la diferencia positiva entre todos los ingresos y gastos del sector público nacional, sin contar el pago de deuda por parte del Estado, y ese monto implica una mejora del 38 por ciento con respecto a 2010.
Boudou destacó a su vez que la economía se extendió 9,2% el año pasado y detalló que el nivel de deuda en manos del Estado es del 14,1% del PBI.
“Los números son impresionantes ya que este año la deuda ha caído a un 14,1% del PBI, mientras que en 2002 se elevaba al 166% del PBI”, expresó Boudou, acompañado por el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y por el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, en la rueda de prensa.
LOGROS
En este sentido, Boudou subrayó el aumento de la inversión pública, la reducción del desempleo al 7,2% y el superávit de la balanza comercial, que alcanzó los 10.347 millones de dólares en 2011, según datos oficiales.
En su última conferencia de prensa al frente del Ejecutivo nacional tras la licencia médica de la Presidenta, el ex ministro de Economía anticipó datos parciales de las cuentas públicas nacionales correspondientes a 2011, los que luego completará Pezoa.
Boudou resaltó el mérito que significó mantener la capacidad de ahorro primario en medio de un “contexto de alta volatilidad de los mercados internacionales, con mucha incertidumbre y viento de frente de la economía mundial”.
Al respecto, reveló que el saldo financiero del último año fue deficitario en el equivalente al 1,73% del PBI e indicó que “la inversión real del sector público creció 40 por ciento y pasó del equivalente a 0,5 por ciento del PBI en 2003 al 3 por ciento en la actualidad”.
EN ROJO
Es que en 2011, por un fuerte aumento de los gastos en un año electoral, las cuentas públicas cerraron con un saldo negativo de $ 37.268 millones, según un cálculo de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP).
Se trata del rojo más alto que se haya registrado hasta el momento durante la gestión kirchnerista, iniciada en 2003, e incluso podría ser mayor y trepar a los $ 58.908 millones si no se contabilizan las transferencias del Banco Central y de la ANSeS como ingresos corrientes.
La ASAP también señaló que “es muy probable que existan gastos pendientes de registrar, como suele ocurrir al cierre de cada ejercicio financiero”, por lo que el desequilibrio fiscal podría ser incluso más abultado ya que el déficit superó “en más de $ 31.400 millones” al previsto inicialmente para 2011, cuando los subsidios económicos treparon a $ 74.497 millones, un 50 por ciento más que en el año anterior.
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