Testigo de la transformación del Reino Unido 



El Reino Unido y su monarquía han experimentado una profunda transformación durante el reinado de Isabel II, una soberana que durante sus sesenta años en el trono se entregó en cuerpo y alma a su país. El 6 de febrero de 1952 la joven princesa Isabel se enteraba durante un viaje a Kenia de que su padre, el rey Jorge VI, había fallecido y ascendía al trono de un país que salía poco a poco de la devastación sufrida en la II Guerra Mundial y empezaba un proceso de descolonización que se aceleraría en años siguientes.

Isabel II iniciaba un reinado que pasará a la historia como uno de los más trascendentales que tuvo Gran Bretaña, tanto en términos de modernización como de cambios políticos, especialmente porque nadie le niega a la Reina su papel para afianzar la monarquía parlamentaria como el sistema político del Reino Unido. A sus 25 años, se comprometió a trabajar por el país después de que su tío, el rey Eduardo VIII, hiciera temblar los cimientos de la monarquía al abdicar en 1936.

Con una actitud estoica ante los momentos más difíciles, Isabel II fue testigo durante estas seis décadas de crisis económicas, cambios demográficos, pérdida de colonias, guerras, el terrorismo del Ejército Republicano Irlandés (IRA), el florecimiento de las letras y las artes y, también, de tragedias familiares como la muerte de lady Di. A nivel internacional vio la caída del muro de Berlín (1989), el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York (2001) o la Primavera Arabe (2011).

Para finales de los pasados años ‘50 y principios de los ‘60, el Reino Unido era uno de los países más prósperos del mundo, después de que la población heredara tras la II Guerra Mundial sólo “sangre, sudor y lágrimas”, como lo describió el entonces primer ministro Winston Churchill. Y la década del ‘60 sería una de las más felices para los británicos, gracias al alto nivel de empleo; el auge del cine (con el surgimiento de James Bond, el espía más famoso), la televisión, el teatro y la música. Era la década de la Beatlemanía, gracias al éxito de cuatro muchachos de Liverpool que marcaron el antes y el después de la música moderna. En los últimos veinte años, la Reina fue testigo de bonanzas y crisis económicas, además de la transformación de la monarquía, que cambiará la ley de sucesión para permitir que pueda heredar el trono el primogénito de los duques de Cambridge, Guillermo y Catalina, tengan un nene o una nena.


TAMAÑO DEL TEXTO

ampliar | reducir
La Reina con su esposo y dos de sus hijos, Carlos y Ana
La Reina con su esposo y dos de sus hijos, Carlos y Ana
Redes Sociales Redes Sociales
Agregar a MeneameAgregar a FresquiAgregar a FlenkAgregar a GoogleAgregar a YahooAgregar a TechnoratiAgregar a Del.icio.usAgregar a DiggItAgregar esta página a Mister WongAgregar a Facebook