La presidenta Cristina Kirchner se pronunció ayer por primera vez sobre la polémica en torno a la explotación minera en el país, al asegurar que la Argentina "se debe una discusión en serio" sobre la contaminación ambiental, pero "sin posiciones dogmáticas ni cerradas".
"Hay que dar discusión responsable y en serio en el país. Exigir calidad ambiental a las empresas pero también responsabilidad y seriedad sobre los planteos que se realizan, sin posiciones dogmáticas ni cerradas que se resisten a cualquier matiz", advirtió la jefa de Estado cuando se comunicaba con Olavarría mediante una teleconferencia desde la Casa Rosada, donde anunció obras públicas para distintos distritos del país.
Lo hizo luego de las protestas de ambientalistas en distintos emprendimientos mineros del país, como el que ocurrió este miércoles en la localidad catamarqueña de Belén o la polémica en Famatina, provincia de La Rioja.
"El debate tiene que ser serio y tenemos que darlo en la República Argentina. Me gusta escuchar todas la posiciones, el medioambiente es nuestra casa, es de todos", insistió.
HABLO CON UN TRABAJADOR
La jefa de Estado se refirió al tema cuando hablaba con un trabajador de una usina de una empresa cementera de Olavarría que anunciaba un proyecto para ampliar sus hornos.
En ese instante, el obrero, de nombre Antonio Domínguez, le comentó que pertenecía al gremio de mineros y advirtió que cerca de la empresa días antes hubo "un corte de ruta que tuvo en vilo a cientos trabajadores, que no podían ingresar a su lugar de trabajo".
"Los trabajadores mineros queremos trabajar en paz y no que cuatro o cinco seudambientalistas nos corten la ruta", señaló el hombre, desatando los aplausos en el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada.
"Antonio, vos no sos dirigente político, sos un trabajador que defiende su lugar de trabajo, no te pueden acusar de ser un hombre de la Barrick Gold", destacó con ironía la mandataria, quien de inmediato agregó: "Vamos a tener que dar una discusión en serio".
Además subrayó "la lógica implacable del pueblo", pero recordó cuando años atrás le reclamaban a Néstor Kirchner contra la instalación de "una usina a carbón en Río Turbio con tecnología para el medioambiente".
"Había una campaña que decía que el Gobierno no protegía los glaciares, y eso que yo vivía en El Calafate y si los glaciares se derretían a la primera que tapaba el agua era a mí", rememoró también sobre las protestas ambientalistas en la época que Kirchner gobernaba Santa Cruz.
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