Once, escenario de la desolación 

Las protestas de los pasajeros de la línea Sarmiento estallaron en una corrida policial en el hall de la estación
Por NICOLÁS MALDONADO

Acordonada por la policía, rodeada de autobombas y móviles de televisión, con sus plataformas vacías, la estación de Once presentaba ayer a la tarde ese silencio extraño que sigue a las grandes tragedias. En espera de que se reanudara el servicio de trenes, cientos de pasajeros de la línea Sarmiento se habían concentrado sobre el acceso a los andenes y observaban con mudo estupor los restos del siniestro. Parecía como si nadie pudiera sustraerse a la idea de sí mismo como una de las posibles víctimas fatales.

abre comillasAl observar los restos del siniestro parecía como si nadie pudiera sustraerse a la idea de sí mismo como una de las víctimas fatalescierra comillas

"Era toda gente que iba a laburar como nosotros", gritó una mujer entre la multitud que se agolpaba contra el cordón policial. No estaba claro a quién se dirigía: si a los agentes de la Federal que resguardaban el escenario para que pudieran trabajar los peritos, si al scrum de camarógrafos que peleaban por conseguir una toma de los vagones apilados, o a la muchedumbre misma. Lo cierto es aquella frase fue la semilla de una indignación que una hora más tarde iba a terminar con una corrida policial.

Muchos de los usuarios que hasta ese momento esperaban tranquilos en el hall de la estación parecieron de pronto tener algo que decir ellos mismos. "La semana que viene nos olvidamos de todo y seguimos viajando igual", gritó uno. "¿Qué carajo hacen con los subsidios al transporte?", gritó otro. "¡Basta de darle plata a estas empresas de sinvergüenzas!", reclamó un tercero.

Clic para ampliarCada tanto, alguna de las quejas lanzadas a viva voz parecía repercutir especialmente en la muchedumbre que estallaba entonces en aplausos, abucheos y silbidos. Lo cierto es que los oradores espontáneos no tardaron en descubrir que si bien compartían la misma indignación, no así el blanco de su enojo. Algunos empezaron a insultar a Macri; otros al gobierno nacional, y hubo quienes se la agarraron con la policía.

Cuando unos minutos más tarde apareció una comitiva de delegados del Ferrocarril Sarmiento encabezada por Rubén "Pollo" Sobrero, el malestar de la muchedumbre recayó de inmediato sobre ella. El dirigente ferroviario apenas había empezado a describir ante las cámaras sus "históricas denuncias por las condiciones de trabajo", cuando la gente empezó a abucharlo y tuvo que suspender en forma abrupta su conferencia de prensa.

Clic para ampliarHacía cuatro horas que el último pasajero herido había sido trasladado a un hospital cuando una botella lanzada desde la multitud voló por encima del cordón de policías. Y a ella le siguieron otros objetos. El cuerpo de Infantería de la Federal se formó en posición antitumulto y embistió entonces con sus escudos contra pasajeros, periodistas y curiosos. En el hall de las estación de Once se produjo entonces una desbandada que hizo temer por un momento nuevas hospitalizaciones.

En lugar de ello, los agentes de Infantería recibieron la orden de replegarse y los usuarios volvieron a ocupar el hall central en espera de que se reanudara el servicio. En medio de esa confusión, los rescatistas de Defensa Civil que habían estado trabajando desde temprano abandonaron el escenario del siniestro. Una fila de hombres y mujeres con cascos amarillos y caras de agotamiento se abrió paso entre la multitud indignada. Muy pocos pasajeros los notaron. Alguien intentó ofrecerles un reconocimiento aplaudiendo a su paso. Nadie se le sumó.


TAMAÑO DEL TEXTO

ampliar | reducir
La imagen del desconcierto y la desesperación. Personal del SAME lleva a uno de los heridos en el accidente ferroviario
La imagen del desconcierto y la desesperación. Personal del SAME lleva a uno de los heridos en el accidente ferroviario
Redes Sociales Redes Sociales
Agregar a MeneameAgregar a FresquiAgregar a FlenkAgregar a GoogleAgregar a YahooAgregar a TechnoratiAgregar a Del.icio.usAgregar a DiggItAgregar esta página a Mister WongAgregar a Facebook