“Ensenada está devastada”. Ésas fueron las palabras que usó el intendente local,Mario Secco, para reflejar la situación en el distrito vecino, como resultado del fuerte temporal que anoche azotó la Región.
“No fue una tormenta, fue la cola de un huracán”, expresó el jefe comunal a eldia.com. “Duró 15 minutos y destruyó todo: tenemos cientos de árboles caídos y techos volados, toda la ciudad sin luz ni agua, trabajamos toda la noche en una ciudad apagada y no damos abasto”, se lamentó.
Secco hizo hincapié en la magnitud del temporal y calificóla situación como“un panorama muy triste”. “Estamos contactándonos con todos los proveedores que podemos en este fin de semana largo y haciendo lo imposible para conseguir colchones, frazadas y chapas. También nos comunicamos con la Nación y la Provincia para pedir asistencia. Nos estamos organizando para dar respuestas en medio de una ciudad devastada”, dijo, y agregó: “Tenemos varios frentes de ataques para solucionar, gracias a Dios no tenemos víctimas fatales”.
Secco coordinó las tareas de emergencia, y declaró: "Trabajamos toda la noche para despejar los caminos y ayudar a la gente, pero como si fuera poco nos quedamos sin luz e incomunicados".
En la ciudad que comanda hubo cientos de árboles y postes de luz caídos y voladuras de techos en el barrio UOM y en distintos sectores de Punta Lara. Gran parte de la ciudad permaneció sin luz durante toda la jornada y recién por la tarde comenzó a restablecerse el suministro de agua.
Unos 40 camiones recorrieron las zonas afectadas y cerca de 350 trabajadores municipales estuvieron abocados a paliar los destrozos.
Uno de los puntos más castigados por el fenómeno meteorológico fue el edificio H del barrio UOM, donde unos 9 departamentos perdieron los techos. Tal fue el caso del inmueble de Federico Córdoba, que el miércoles, en cuestión de segundos, después de escuchar un estallido y quedarse a oscuras, vio cómo el techo del comedor quedaba a cielo abierto. "Traté de guardar todo lo que pude abajo de un sector en el que quedó el machimbre del cielorraso, pero no logré hacer casi nada. Ahora nos dicen que tenemos que esperar tres semana para que nos vuelvan a techar las viviedas", dijo el joven en medio del desconsuelo.
Un centenar de personas tuvieron que ser evacuadas al Club Astilleros porque la tormenta dañó los centros de evacuación municipales. Además se entregaron colchones, frazadas, comestibles, tirantes y chapas a los casi 500 damnificados de los distintos barrios ensendaneses. "Estamos trabajando y hacemos más de lo que podemos. Los ensenadenses no nos merecíamos un golpe tan bajo, esto es una gran desgracia", dijo el mandatario de esa comuna.
En tanto, en el distrito se dispuso un camión cisterna que recorrió toda la zona brindando agua a los vecinos.
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