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Michael
Phelps sigue cosechando doradas
El estadounidense
ganó su cuarta medalla de oro al triunfar en los 200 metros
estilos combinados con un récord olímpico
El
estadounidense Michael Phelps continuó su camino hacia el
Olimpo y sumó su cuarta medalla de oro en los Juegos de Atenas,
sexta en total, en seis jornadas de competición en el Centro
Acuático de la capital griega.
Phelps se impuso esta tarde
en los 200 metros estilos, en los que además batió
el récord olímpico, con una marca de 1:57.14, que
tenía desde ayer en las semifinales con 1:58.52, pero lejos
de su mejor tiempo personal en la distancia, el récord del
mundo, con 1.55.94.
Tras Phelps se clasificaron
su compatriota Ryan Lochte, 1:58.78, y al trinitense George Bovell,
con 1:58.80, plata y bronce, respectivamente.
La tarea del estadounidense
no finalizó ahí en la sesión de tarde. Phelps
todavía tenía que trabajar un poco más y, por
qué no, batir de paso otro récord olímpico
para no dejar duda de quién es el mejor, el más completo
y quien dentro de cuatro años, en Pekín, volverá
a intentar superar la marca de siete oros olímpicos de su
compatriota Mark Spitz, en unos mismos juegos.
El nadador regresó a
la piscina. Lo hizo en la semifinal de los 100 metros mariposa,
distancia en la que el año pasado fue derrotado en los Campeonatos
del Mundo por su compatriota, Ian Crocker, que también le
venció en las pasadas pruebas de selección de los
Estados Unidos para formar el equipo olímpico en julio.
Nadó la misma serie
que Crocker, que le superó claramente en el giro, pero en
los últimos 50 metros remontó para adjudicarse la
semifinal y la calle 4, en la que nadan los mejores, en la final
de mañana.
El segundo mejor tiempo correspondió
al ganador de la primera semifinal, el ucraniano Andriy Serdino,
con 51.47, mejor crono que el de Crocker, 51.83.
Ahí terminó la
tarea del héroe americano, que está nadando una media
tres veces diarias en las competiciones olímpicas en el Centro
Acuático de Atenas. Terminó por esta tarde. Mañana
Phels volverá a la piscina, y al podio.
Las seis medallas que tiene
el estadounidense son las siguientes: tres oros: 200 y 400 metros
estilos, 200 mariposa y 4x200 libre; y dos bronces, en 200 libre
y en 4x100 libre.
En la otra prueba estelar de
la jornada, la australiana Jodie Henri, que ayer batió el
récord del mundo de los 100 metros libre femenino, hoy se
proclamó campeona olímpica por delante de la holandesa
Inge de Bruijn, plata, y la americana Natalie Coughlin, bronce.
La australiana privó
a Coughlin de sumar su tercer oro en Atenas y así añade
un bronce a su oro en los 100 metros espalda y en el 4x200 libre,
y a su plata en el relevo 4x100.
Inge de Bruijn, que está
a punto de cumplir 31 años, lo hará el 24 de agosto,
no podrá revalidar su Titulo olímpico de Sydney
en Atenas y deberá conformarse con la plata.
A la holandesa todavía
le queda la prueba de 50 metros, la más rápida de
la natación femenina, para ganar un oro en una prueba individual
antes de que empiece su ocaso como velocista.
El ocaso definitivo sí
pareció empezar hoy para el ruso Alexander Popov, que cumplirá
33 años en noviembre, y se quedó fuera esta mañana
junto al holandés Pieter van den Hoogenband de las semifinales
de 50 metros libre.
Ni siquiera pasaron de las
series. El ruso fue decimoctavo, lejos de los mejores, y el holandés
decimoséptimo, quizá pagó el esfuerzo realizado
ayer para ganar la medalla de oro en 100 metros libre.
A Popov no le quedan posibilidades
de medalla en pruebas individuales y sólo el relevo 4x100
estilos del último día le podría salvar de
irse de vacío de la capital griega.
A lo largo de la jornada también
cayeron dos españoles en esta prueba. Por la mañana
lo hizo Eduar Lorente, que no pudo confirmar su mejor marca de 22.12
realizada en marzo y que le sirvió de mínima para
los Juegos de Atenas y por la tarde, en las semifinales, se quedó
Javier Noriega, que no pudo pasar de ser sexto en la primera y decimotercero
en el total.
El mejor tiempo correspondió
en los 100 libre al surafricano Roland Schoeman, con 21.99, lejos
de Noriega, con 22.36.
Amanda Beard, de los Estados
Unidos, completó una jornada extraordinaria para la natación
de su país al imponerse a la australiana Leisel Jones y a
la alemana Anne Poleska.
La americana y la australiana
mantuvieron un duelo brazada a brazada para imponerse Beard por
23 centésimas, un suspiro, lejos de Poleska, que llegó
a más de dos segundos de la estadounidense.
Beard, además, batió
el récord olímpico que estaba en poder de la húngara
Agnes Kovacs, desde Sydney, con 2:23.37 por 2:24.03, que tenía
la magiar desde hace cuatro años.-
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